Paraísos fiscales

El Gibraltar normando: de paraíso fiscal a selección independiente

Con 100.000 habitantes, la británica Jersey espera que la UEFA le permita disputar partidos continentales.

Un jugador de la selección de Jersey, durante un partido.

Un jugador de la selección de Jersey, durante un partido. Jersey FA

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La copa Muratti es, probablemente, uno de los torneos de fútbol más antiguos del planeta. Se comenzó a disputar 23 años antes que la liga española y sólo dos más tarde que la primera Copa del Rey. Desde 1905, las tres principales islas británicas del Canal de La Mancha compiten anualmente por un trofeo que levanta pasiones y que ya cuenta con una versión femenina, otra sub-21 y una juvenil. En gran parte, todo ello se debe a la vigente campeona: Jersey, la isla más grande del archipiélago y la cual aspira a competir como selección nacional en la próxima Eurocopa.

Situada en la costa normanda, a escasos kilómetros del territorio francés, Jersey lleva casi diez siglos bajo la tutela del Reino Unido. Sin embargo, su particular relación con la Corona, así como su peculiar ordenamiento jurídico, la convierten en una isla prácticamente autónoma que ni siquiera pertenece a la Unión Europea. Por todo ello, las autoridades insulares solicitaron en diciembre de 2015 a la UEFA que se les permita participar en partidos oficiales, como cualquier otra nación del continente.

Jugadoras de la selección femenina de Jersey.

Jugadoras de la selección femenina de Jersey. Jersey FA

Una petición que puede sorprender: Jersey no es considerado un Estado soberano, forma parte de la Commonwealth del Reino Unido y tiene una población que supera ligeramente los 100.000 habitantes. Sin embargo, desde la isla entienden que se dan las condiciones necesarias para que se les habilite como selección nacional. Y citan como ejemplo a Gibraltar: tiene un cuarto de su población (28.000 habitantes) y ya disputaba partidos internacionales no oficiales contra otras selecciones antes de que la UEFA les abriese las puertas a las competiciones continentales en 2013, algo que ya hace Jersey en la actualidad.

En la sesión del pasado septiembre en la que se debía debatir la solicitud de Jersey, la UEFA ni siquiera entró a valorarla alegando precisamente que Jersey no era un Estado soberano. Pero la federación de fútbol de la isla no se dio por vencida y decidió recurrir hace un mes su caso al TAS -Tribunal de Arbitraje Deportivo- para que la UEFA estime al menos su petición. Y sus esfuerzos parecen haber dado sus frutos: en las próximas semanas, la isla recibirá a varios delegados del máximo organismo del fútbol continental.

Una isla con derechos especiales

Y es que el caso de Jersey, a pesar de ser prácticamente desconocido fuera del Reino Unido, es similar al de otros territorios con un ordenamiento particular, a caballo entre la independencia y el regionalismo, que se basa en un “principio de lealtad” -como las propias autoridades describen- que se remonta un milenio atrás. Jersey, que formaba parte del Ducado de Normandía desde 933 d. C. hasta que fue conquistada por Inglaterra en 1066, eligió seguir siendo “leal” a la Corona de Inglaterra a pesar de que el rey John hubiese perdido el control de Normandía a principios del siglo XIII.

Desde entonces y hasta nuestros días, ha vivido bajo el paraguas de la Corona. Actualmente forma parte del Estado en una relación de independencia parcial: la Justicia se rige según una legislación propia -que bebe no sólo del ordenamiento británico, sino también del francés-, políticamente se enmarca en un sistema unicameral autónomo, tiene su propia moneda -la libra de Jersey, con el mismo valor que la esterlina pero que no es de curso legal más allá de su territorio- e, incluso, su economía está exenta del pago de IVA, lo que convierte a Jersey en un paraíso fiscal en el corazón de Europa -de hecho, un estudio de 2007, informa de que sus bancos administraban 220.000 millones de libras de depósitos y 221.000 millones más de fondos-. Como contraprestación, Reino Unido está obligado a proteger la isla con su Armada si se diese el caso.

Pero, sin duda, el aspecto más particular de la relación de Jersey con el Reino Unido es que las autoridades de la isla se han asegurado el derecho de autodeterminación en el caso de que sus habitantes así lo decidan en un referéndum. Una nación en potencia que, aunque no pertenezca a la UE, mantiene con el resto de países una relación comercial especial, como si fuese miembro, lo cual le permite eludir el pago de aranceles en la importación y exportación de productos.

El "fútbol excelente" de Jersey

Es esta relación excepcional la que hace que Jersey considere que su caso es similar al de otras selecciones de regiones que no constituyen un Estado independiente, como Gibraltar. "Al fin, la UEFA ha respondido a la solicitud que hicimos hace unos meses creando una comitiva que vendrá a Jersey a ver cómo funciona el fútbol aquí", reconocía este lunes Brian Oliver, director del desarrollo futbolístico en la isla, a la BBC.

Partido de la selección juvenil femenina de Jersey.

Partido de la selección juvenil femenina de Jersey. Jersey FA

"Estamos debatiendo acerca de cómo mejorar en Jersey en términos de fútbol, así como averiguar dónde están las carencias [en nuestro sistema] y cuáles serán nuestros retos en el futuro para dar los siguientes pasos. Tenemos una instalaciones realmente fantásticas, un programa de formación futbolística excelente y una muy buena infraestructura", asegura Oliver.

Con todo ello, espera que Jersey pueda "impresionar" a los delegados de la UEFA que visiten la isla en las próximas semanas. A pesar de las limitaciones de una isla de 100.000 habitantes, Oliver defiende su capacidad operativa para afrontar el reto de constituirse como una selección propia. Para ello, desde la federación de fútbol trabajan para retener a sus mejores jugadores en el país y fortalecer el fútbol base. Algo que dará sus frutos si la UEFA les permite jugar en Europa. "Ojalá podamos ver un poco de apoyo por su parte", sentencia.

Tierra de grandes deportistas

Paradójicamente, Jersey tiene en su historia a futbolistas de primer nivel e, incluso, a nombres ilustres del deporte. Sin duda, el principal exponente del balompié en la isla es Graeme Le Saux. Lateral zurdo, desarrolló una prolífica carrera en la Premier League durante 23 años, en los que defendió en 250 ocasiones la camiseta del Chelsea -en dos etapas: 1989-1993 y 1997-2003- y fue internacional en 36 partidos con Inglaterra. Además, el antiguo jugador del Tottenham (1973-1982) Chris Jones también nació en la isla.

Aunque se suela desconocer el dato, la leyenda de la Fórmula 1 Nigel Mansell también es natural de Jersey. Nacido en 1953, perteneció a esa gran generación británica de pilotos que revolucionó el automovilismo. Es más, en 1992 se hizo con el Mundial de Pilotos ante una parrilla de ensueño con Ayrton Senna, Jean Alesi o el mismísimo Michael Schumacher.

Además, la isla de Jersey cuenta con dos golfistas históricos en su historia: Harry Vardon y Ted Ray. Vardon ganó siete 'majors' entre el US Open (6) y el British Open (1). De hecho, el trofeo que se entrega al mejor jugador de la temporada en el circuito estadounidense, en la actualidad lleva su nombre.