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Messi abandona: remate final a la AFA o enorme farol

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) –y el esperpento que supone– es la gran culpable de la decisión que ha puesto patas arriba el fútbol mundial.

Messi, entre lágrimas, tras errar su penalti en la tanda final ante Chile.

Messi, entre lágrimas, tras errar su penalti en la tanda final ante Chile. Efe

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Con las palabras de Messi acerca de su retirada media Argentina no pudo dormir, la otra media tuvo pesadillas y se fueron acumulando los 'trending topics' uno encima del otro. La bochornosa actual situación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), intervenida judicialmente y con unas elecciones en el aire que nunca aciertan a repetirse, y el poco apoyo que de ella reciben Messi y sus compañeros –según las últimas críticas del astro del Barça– pueden estar pesando más que el mero hecho futbolístico de perder finales clave como la de la Copa América Centenario.

Las palabras del '10' de la albiceleste a la salida de los vestuarios del MetLife Stadium de New Jersey acabaron con la poca moral que le quedaba a la hinchada argentina tras un varapalo más. En un discurso ya histórico, Messi se desentendía de la camiseta nacional, algo muy complicado de entender para los aficionados. “Son cuatro finales las que nos ha tocado perder. Tres seguidas. La verdad que es una lástima pero tiene que ser así. Creo que es por el bien de todos. Creo que hay mucha gente que desea eso, que obviamente no se conforma, y nosotros tampoco, con llegar a la final y no ganarla.”

Recién cumplidos los veintinueve años, evidentemente, la tercera final consecutiva y su penalti fallado son la gota que ha colmado el vaso de la desesperación, pero muchos otros ingredientes han intervenido directamente.

Este paseo por la cuerda floja no es nuevo. Después del Mundial de Brasil, con la derrota ante Alemania, hubo programas de televisión en Argentina que en sus coloquios valoraban, con fuentes de buena tinta, que Messi se planteaba apartarse durante un tiempo. Las críticas por aquella época eran feroces, y el Jefecito Mascherano fue colocado en diversas ocasiones por encima de él en cuanto a liderazgo y afecto del público argentino. También después de la derrota en 2015 en Chile aparecieron familiares insinuando que la retirada de la albiceleste estaba muy cerca. Ahora, teniendo en cuenta la tensa relación con los actuales dirigentes de la AFA, todo empeora. Su cercanía a alguno de los candidatos a las futuras elecciones del órgano que dirige el fútbol argentino, enturbia el caso más todavía.

Sin embargo, antes de eso, está el cansancio, que también pesa. Messi lleva en primera línea con el equipo nacional más de una década. Su compromiso con la selección absoluta viene desde 2005. En 2007 perdió su primera final de Copa América, 3-0 ante Brasil en Venezuela. Era el primer Brasil de Dunga, que contaba en sus filas con Maicon, Baptista, Robinho, Dani Alves y Diego, entre otros. En la Argentina del Coco Basilea destacaban, además de Leo, Aimar, Riquelme, Zanetti, Mascherano, la Brujita Verón y el Apache Tévez.

En los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín, Messi consiguió su gran título con la albiceleste, una medalla de oro refrendada ante Nigeria, rodeado de Riquelme, Di María, Gago, Banega, Lavezzi, Agüero, Mascherano y Buonanotte, por ejemplo. A partir de ese verano, ya en plenas Eliminatorias Conmebol para el Mundial de Sudáfrica y en el inicio de la inigualable era Guardiola en el Barcelona, Messi comenzó a mandar en Argentina y a esperanzar a la hinchada. En un 2-1 a Uruguay en el Monumental de Buenos Aires, sin ir más lejos, firmaban los goles él y el Kun, los dos de la polémica de la semana pasada con la AFA.

Los amistosos, con y sin Messi

Resulta que la selección argentina, al margen de estos compromisos oficiales, tiene un caché de un millón de dólares –pudiendo llegar a ser $1.300.000– para los partidos amistosos. Eso si juega Messi. En los amistosos sin Messi el caché se reduce a la mitad. Una de las polémicas surge precisamente de aquí: de los muchos esfuerzos que ha hecho Leo para estar presente en todos los que ha podido, la presión institucional a la que le han sometido y el poco retorno que ha tenido por parte de la Federación.

Retorno en cuanto a defensa a las críticas de las que ha sido clara diana durante las derrotas y retorno en forma de respaldo emocional. Todo esto, teniendo en cuenta además el circo en el que se ha convertido la AFA. Han tenido que volver a buscar una fecha para las elecciones porque en diciembre, el día de las votaciones, se produjo un fraude que provocó que saliera un voto más de los que debería haber salido en función de los presentes, y además terminó en empate entre Luis Segura –el que fuera vicepresidente de Julio Grondona, fallecido– y Marcelo Tinelli, vicepresidente de San Lorenzo de Almagro, que representa la voluntad de cambio en la organización.

La chapuza se ha visto agravada por la intervención judicial que sufrió la AFA antes de la Copa América, por parte de la Inspección General de Justicia, debido a irregularidades electorales y financieras en los últimos tiempos. La acción gubernamental les pilló justo organizando nuevas candidaturas, independientes o unificadas, para fijar unos nuevos comicios, y con la selección absoluta recién aterrizada en Estados Unidos. Ahora todo está en 'stand-by'. Sergio Brodksy, el titular de la Inspección General de Justicia, afirma que las nuevas elecciones se podrán convocar en breve, pero aún no se presenta el contexto más recomendable para tal efecto.

Enfrentamiento con la AFA

Entre todo este jaleo, llegó el duro ataque de Messi contra la AFA, en vísperas de la gran final de la Copa América Centenario: “¡Qué desastre son los de la AFA, por Dios!”, publicaba en sus redes sociales, haciendo referencia al caos organizativo de los traslados de la selección entre las sedes de la competición. La AFA le respondió con un escueto comunicado: “El vuelo de la Selección sufrió una demora por cuestiones climáticas; los traslados son designados por la organización de la Copa".

Ante la prensa, Messi argumentó el golpe frontal: “Esto no es de ahora, hace mucho tiempo que vienen pasando cosas y nosotros no decimos nada. Lo dije en ese momento porque lo sentí así. Me gustaría que la AFA sea lo que necesita la selección argentina, que es una potencia mundial que necesita tener lo mejor. Llega el momento que hay que cambiar y hacer las cosas bien. No pedimos nada, sólo lo mínimo, que podamos viajar bien, descansar y preparar bien el partido”.

El presidente en funciones, Luis Segura, no quiso entrar al trapo. "No voy a polemizar con Messi y menos en este momento. Sólo tengo palabras de agradecimiento con él, más que nada por lo que hizo en este campeonato. Vino a jugar con Honduras cuando podría no haberlo hecho, después se volvió a España y regresó para la Copa América. No es momento de discutirlo pero si los jugadores tienen cosas a corregir habrá que escucharlos”.

El que sí entró en acción fue su rival en esas primeras elecciones frustradas de la AFA, Marcelo Tinelli, que no dudó en aprovechar la situación para hacer campaña descaradamente por lo que pueda pasar: “Entiendo que deben tener problemas organizativos serios para que Leo diga eso. Es mi amigo, lo banco (le apoyo) y tenemos que estar agradecidos”.

La relación con Marcelo Tinelli

Esta amistad y cercanía de Tinelli con Messi no es nueva. En abril, mientras las principales candidaturas a la AFA estaban reunidas buscando solucionar los problemas estructurales de un proceso electoral que no acaba nunca, Tinelli estaba en Barcelona. De hecho, ningún representante de San Lorenzo de Almagro estuvo presente en las reuniones. Eso sí, Tinelli, famoso presentador de televisión, tenía reservado un espectacular número final: fotografía con Messi tras una reunión privada con el alma máter de la selección. Era el posicionamiento claro del diez a favor de nuevas ideas y proyectos en la AFA.

La tormenta de la intervención en la federación provocó que, estratégicamente, Tinelli aparcara su candidatura y renunciara a la vicepresidencia que poseía. Ahora, en la sombra, se plantea retornar en primera línea o apoyar alguna de las otras candidaturas que se presentarán, siempre con la idea de encabezar la marcha de las nuevas competiciones que se debaten en Argentina.

La AFA, como no podía ser de otra manera, se ha echado a temblar. El descontrol es gigante, ese es el problema, y la bomba les ha explotado en las manos. Fuentes internas reconocen para EL ESPAÑOL, desde Buenos Aires, lo enrevesado que va a ser salir a flote: “Pasamos por momentos de colvulsión en la AFA. No sabemos si esto ha podido afectar en la decisión de Leo. El momento que vive la federación hace que no haya ninguna voz oficial dispuesta a hablar. Nadie quiere dar la cara. Esa es la realidad”.

Por todo esto, hay muchas nubes aún en las declaraciones de Messi. Algunos de sus compañeros declararon, abiertamente, que se trataba de un calentón. “Está la decisión tomada. Ya lo intenté mucho. No se dio”, soltaba Messi a toda Argentina, en la yugular. “Lamentablemente me voy sin poder conseguirlo”. Puede ser, realmente, una mala noche, el remate final a la AFA, o simplemente el enorme farol de un plan B. Por detrás de su lamento, resonaba también el eco de sus palabras de hace unos días, explicando el intercambio de pareceres con la federación: "Después del domingo, hablo de todo lo que pienso de la AFA".