Liga BBVA

El Barcelona se la juega en casa del 'rey del empate'

Visita al Deportivo en el partido más complicado de los cinco que le quedan. Es difícil imaginar una recuperación del liderato si le adelantasen Madrid o Atlético.

Neymar, Iniesta y Luis Suárez, tras la victoria del Valencia en el Camp Nou.

Neymar, Iniesta y Luis Suárez, tras la victoria del Valencia en el Camp Nou. Efe

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Si alguien hubiese apostado hace 18 días que el Madrid ganaría la Liga, habría sido calificado como mínimo de oligofrénico. El equipo blanco podría, sin embargo, presentarse este miércoles a las 22.00 en el Santiago Bernabéu y convertirse en líder de la Liga en solitario. Algo impensable hace dos semanas, posibilitado por su buena racha de triunfos (no pierde un punto desde el derbi madrileño, a finales de febrero) y sobre todo por el desplome incomprensible del FC Barcelona, que dos horas antes jugará en el estadio de Riazor un encuentro crítico.

La última derrota azulgrana (ha ganado uno de los últimos 12 puntos jugados) dejó al conjunto catalán como líder por mejor diferencia particular con el Atlético, y con un solo punto de diferencia con el Real Madrid, un equipo que conoce la euforia después de catorce meses adversos y llega, paradojas de la vida, en mejor condición física que sus rivales al momento crucial de una temporada que no terminará (como todo el mundo esperaba) con un tedioso y monocolor dominio culé. Como le pasó el año pasado al Madrid de Ancelotti, el Barça de Luis Enrique se desmorona justo cuando empezaba a comparársele con el de Pep Guardiola.

El equipo catalán no tiene margen de error: es difícilmente imaginable (pese a que tengan compromisos de Champions) que los equipos madrileños se dejasen arrebatar la competición después de ir toda la campaña por detrás de los blaugranas. Un empate o derrota del Barça contra el Depor -un equipo que ya empató 2-2 en la ida en el Camp Nou- les quitaría la iniciativa en el peor momento del año y abriría un cráter de dimensiones incalculables en el vestuario. El calendario restante es más peliagudo para atléticos y merengues; no obstante, si los de Simeone triunfan en San Mamés y/o los de Zidane ganan en casa al Villarreal (un escenario más probable), el aliento del liderato sería un vendaval de cola. 

17 empates para el 'Depor'

Para los pupilos de Luis Enrique la visita a Riazor sólo puede ser un punto de inflexión tras perder cuatro de los últimos cinco duelos y ser eliminados de la Champions por su perseguidor en España. Acosados por su presunto cansancio, por la cuestionable política de rotaciones (la brecha entre titulares y suplentes es descomunal) y por el misterio que suele rodear los cambios anímicos de Messi en un equipo acosado por varios frentes judiciales, los culés jugarán sin Piqué (sancionado).

La ausencia del central internacional, tan famoso por su juego como por su labor en redes sociales, es relevante psicológica y futbolísticamente: las lesiones de Mathieu y Vermaelen obligarán a Luis Enrique a recurrir a Bartra, un defensa al que ha ninguneado durante toda la temporada, en el instante culminante del año.

El descenso de rendimiento de Neymar preocupa al barcelonismo, pero las miradas seguirán puestas en el ambivalente Messi. El genio argentino, que ha marcado en sus últimas cuatro visitas a Riazor (nueve tantos), habrá de acaudillar a un equipo que exuda una extraña mezcla de cansancio y desidia, como si ya hubiese cumplido sus objetivos, capaz de tirar una temporada en dos semanas si no sale triunfante de Galicia.