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La fama de tacaño de Iker Casillas aflora con Bertín

El exportero del Real Madrid fue el protagonista del programa de Bertín Osborne En la tuya o en la mía, en la que el futbolista repasó toda su carrera.

Bertín Osborne, Sara Carbonero e Iker Casillas, en la cocina.

Bertín Osborne, Sara Carbonero e Iker Casillas, en la cocina.

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Bertín Osborne es un reconocido madridista. También un Casillista empedernido. Sólo hay que recordar la carta abierta que le escribió hace casi dos años tras su salida del Real Madrid, la cual definió como una ‘Maldita vergüenza’.

Sin embargo, a pesar de jugar en casa, el ahora portero del Porto recibió la primera en la frente nada más empezar su entrevista de anoche en En la tuya o en la mía. Y es que Osborne no dudó en sacar a relucir esa fama de tacaño que siempre ha perseguido al de Móstoles.

“¡Parece que tienes cocodrilos en los bolsillos!”, le espetó el cantante cuando les tocó pagar el euro del peaje de la autopista que ha de utilizar el guardameta todos los días para ir desde la ciudad deportiva del equipo portugués hasta su casa.

Una fama de tacaño que después corroboraron Alejandro Sanz y Fernando Hierro. “Si tiene esa fama por algo será. Es de los que si te invita a un bautizo, terminas pagándolo tú”, bromeó el cantante.

Por su parte, el que se convertirá en seleccionador de Israel en los próximos días contó una anécdota que persigue a Casillas desde su juventud. Al parecer, un día le dejó dinero para coger un taxi hasta Móstoles ya que el trayecto en metro desde Madrid le llevaría casi dos horas.

Años después, un jugador del Castilla le contó que el portero prefirió irse en metro hasta su casa y quedarse con las 5.000 pesetas que le había dejado. “Cada vez que nos vemos, me recuerda aquello. Pero no es verdad. Siempre que le veo le digo: toma los 30 euros del taxi”, contó el portero.

Lo que no sabemos de Iker

Pero dejando a un lado esta fama, En la tuya o en la mía sirvió para acercarnos al Iker menos conocido para el gran público. En un ambiente relajado, Osborne dio fe que a él le cuentan más cosas porque no es periodista.

Casillas contó, por ejemplo, quién era su ídolo cuando era pequeño. “Arconada. Y fíjate si era seguidor de él que hasta mi madre me engañaba para comer pescado diciéndome que Arconada comía pescado”.

También relató cómo la primera vez que el Real Madrid le convocó. “Estaba en el instituto en clase de diseño cuando entró el bedel para decirme que el director quería hablar conmigo. Me dijeron que Cañizares se había lesionado y que tenía que irme al hotel Alameda a Barajas porque me iba con el equipo en Noruega”.

Finalmente, Casillas no jugaría aquel partido, pero la experiencia de encontrarse con estrellas como Morientes, Seedorf, Suker o Mijatovic es algo que a día de hoy no ha olvidado. Tampoco que su primer compañero de habitación fue Víctor Sánchez del Amo.

Dos años después, el 11 de septiembre de 1999, llegaría su debut en la Liga. Sería en San Mamés contra el Athletic de Bilbao, curiosamente la ciudad donde su padre estaba destinado como guardia civil cuando su madre se quedó embarazada de él. De ahí también que se llamará Iker.

No obstante, a pesar de haber debutado en el primer equipo, Casillas recordó como durante aquellos primeros meses en el primer equipo siguió yendo en metro desde Móstoles hasta el Santiago Bernabéu o la ciudad deportiva del Real Madrid ya que no tenía carnet de conducir.

Tampoco parece que ahora -y nunca- haya tenido el carnet de cocinero. Y es que el momento de Osborne y Casillas intentando hacer unos huevos fritos con patatas nada tuvo que envidiarle a aquel otro del cantante y Mariano Rajoy peleándose por encender la vitrocerámica.