Entrenadores

El baile de entrenadores en el fútbol europeo

Los técnicos más importantes del mundo revolucionan el panorama balompédico con los recientes cambios de equipo.

Ancelotti, Mourinho, Guardiola y Van Gaal.

Ancelotti, Mourinho, Guardiola y Van Gaal.

Uno de los juegos de dinámica de grupos más famoso a nivel mundial es aquel en el que los participantes giran, mientras suena música, alrededor de un círculo formado por sillas. Hay siempre un asiento menos que personas jugando, lo que provoca que cuando para la música, uno de los jugadores se queda sin trono. Los clubes más importantes del fútbol europeo parecen empeñados esta temporada en emular este juego, con cambios continuos de banquillo, muchos de los cuales se han anunciado en los últimos días.

Sin apenas tiempo para asimilar esas variaciones entre los hombres que dirigen los equipos de fútbol más importantes de Europa, más y más conjuntos se animaban a sumarse a la solución fácil, una máxima en gestión de fútbol: la de culpar a un responsable en lugar de a 23. 

Jürgen Klopp fue el primero en asumir las riendas de uno de los equipos que marcan la agenda europea, el Liverpool. Siete años en el Borussia Dortmund provocaron un periodo sabático que no duró mucho. El club inglés lo llamó a filas a comienzos de octubre tras despedir a Brendan Rodgers.

Claro que ni siquiera se puede contar a Marcelo Bielsa, que dejó el Olympique de Marsella en la primera jornada. Al equipo francés llegó Míchel, que aguanta en el equipo galo entre constantes rumores de adiós.

En España, el Valencia, entre otros, ha sido el ejemplo del baile que no cesa. Nuno tuvo que despedirse al convertirse la situación en insostenible y en su lugar llegó Gary Neville. Tres empates (Barcelona, Eibar y Getafe), una derrota (Olympique de Lyon) y un triunfo (Barakaldo) son su bagaje en 20 días de trabajo.

Dos días de efecto dominó

La antítesis Pep Guardiola-Jose Mourinho parece no tener fin. Sorprende que tan sólo dos días después de que el luso, tras los pésimos resultados, finalmente se marchase del Chelsea, se hiciese oficial la salida de Guardiola del Bayern de Múnich. El portugués deja uno de los clubs de su vida y conocer su próximo destino genera tanta intriga como saber el próximo paso de Pep. Para rescatar al equipo londinense llegó Guus Hiddink.

Hiddink levanta un título durante su etapa en el Chelsea

Hiddink levanta un título durante su etapa en el Chelsea Efe

Al mismo tiempo que Karl-Heinz Rummenigge aseguraba que "Guardiola es joven y quiere nuevas experiencias", anunciaba la llegada de Ancelotti al conjunto alemán. Otro de los grandes entrenadores del fútbol, del selecto club de los que han alzado la Champions, entra en escena de cara a la próxima campaña.

Y todavía podría haber sorpresas, porque Mourinho no acostumbra a estar sin equipo. Estos meses de derrota tras derrota no asustan a algunos de los grandes, que siguen confiando en el mismo hombre por el que en Londres todavía suspiran. Es ahí donde aparecen viejas aspiraciones como Manchester United, Roma o Real Madrid. La respuesta del presidente del club blanco, Florentino Pérez, a su posible llegada da lugar a futuras especulaciones: "Ahora no".

Van Gaal y Benítez, en la cuerda floja

Que Mourinho haya sonado para los 'red devils' y el conjunto de Concha Espina no es casualidad. Los ingleses tendrán que jugar la Europa League después de no clasificarse para octavos de la Champions League. La apuesta inicial de Louis Van Gaal de equipo conjuntado frente a colección estrellas, sin dejar de invertir más de 150 millones, no le ha servido para sumar más puntos que el Crystal Palace (29) en una Premier League que lidera el Leicester.

Rafa Benítez durante el partido del Real Madrid contra el Rayo Vallecano.

Rafa Benítez durante el partido del Real Madrid contra el Rayo Vallecano. Reuters

El Real Madrid vive una situación convulsa con la eliminación copera y un devenir en Liga que preocupa a los aficionados y directiva. Tercero, a dos puntos de un Barcelona (con un partido menos) que le vapuleó en su propia casa y destilando unas sensaciones de dejadez que ni las abusivas goleadas, sólo ante rivales menores, logran paliar.

Es complicado que a mitad de temporada dos referencias a nivel global decidan girar el rumbo de sus escuadras con un cambio de entrenador. Más difícil se antoja todavía que los dirigentes de ambas entidades no reaccionen pidiendo responsabilidad a los técnicos, encargados de sacar el máximo provecho a unas plantillas que no funcionan.

La Liga versus la Premier

En el campeonato español, además de Nuno en el Valencia, Las Palmas, Real Sociedad, Levante y Espanyol han cambiado de entrenador. Un cuarto de los banquillos han cambiado de dueño cuando no se ha llegado a la mitad del campeonato. Contrasta con el actual campeón, el Barcelona de Luis Enrique, que con sin llamar demasiado la atención ha hecho su posición más fuerte que nunca. Parecida situación a la de Simeone, que parece improbable que abandone el Atlético de Madrid para ocupar la plaza de Hiddink como entrenador del Chelsea. El holandés ya fue un remedio meramente temporal en su primera estancia en el club inglés.

No es el único cambio que se vislumbra en territorio británico. Si se acaban cumpliendo los siempre indescifrables pronósticos sobre Guardiola dirigiendo la Premier, allí podría reencontrarse con Mourinho. Y quizás hasta puedan acercarse a pedir sal, como buenos vecinos en Manchester. Manuel Pellegrini sigue sin exprimir al máximo el potencial del City, que podría ser el nuevo bastión del juego de toque de Guardiola. Tendrá que esperar el técnico español, al igual que Mourinho, si quiere dirigir al United. Alex Ferguson intentó convencerle para que fuera su sucesor, según declaró el técnico escocés, aunque en aquel momento Mourinho sólo tenía ojos para el Chelsea.

Tras la llegada de Klopp la liga inglesa disfrutaría de los mejores entrenadores del mundo. Son todo especulaciones producidas por los últimos movimientos en los banquillos. Unas variaciones que no tienen pausa, al menos mientras los aficionados siguen poniendo la música para que continúe el juego a base de instrumentos de viento.