Mikel Landa ayuda a Chris Froome en la etapa del pasado viernes.

Mikel Landa ayuda a Chris Froome en la etapa del pasado viernes. Efe

Ciclismo

Mikel Landa

El fabuloso Tour de Mikel Landa encarece su fichaje por Movistar

Las palabras del ciclista vasco sobre no volver a ser "segundo de nadie" y el pobre rendimiento de Nairo Quintana abocan al equipo español a la contratación del corredor del Sky, gregario excepcional de Froome.

Pedro Cifuentes

Es seguro que Movistar, el mayor equipo ciclista de España, se arrepentirá de no haber cerrado su acuerdo con Mikel Landa antes de la salida del Tour de Francia, hace dos semanas largas. El corredor vasco no es sólo el mejor ciclista nacional de la carrera gala, sino el hombre más fuerte de la carrera: su condición de gregario de Chris Froome es la conversación dominante en un Tour accidentado que asiste a una versión algo errática del líder británico del Sky y a la fuerte decepción de Nairo Quintana en el Movistar: "Cada cuerpo es un mundo", como explicaba diplomáticamente este lunes Landa, pero todos saben que el vasco también corrió el Giro y se ha mostrado más capaz que el colombiano en las dos primeras grandes vueltas del año.

La pieza más codiciada del mercado de verano puede recalar por fin en un equipo que ya le quiso dos veces (2012 y 2015) y que reconoció hace semanas por boca de su director, Eusebio Unzúe, su pretensión actual de contratarle. Pese al mutismo del entorno de Landa, la rumorología del Tour 2017 es que la emigración de Landa, tras militar como 'gregario de lujo' en el Astana y el Sky, terminará este año. Sólo el Bahrain Merida podría interponerse en el camino de Movistar para cerrar una negociación a la que le quedan como mucho dos semanas: su representante, Jesús Ezkurdia, ya ha asegurado que la decisión está tomada "al 99%" y que quieren dejar todo atado antes de las próximas vacaciones del ciclista.

La posición negociadora de Movistar viene debilitada por el incremento continuo de la cotización de Landa en los últimos tres meses. Movistar fue el mejor conjunto en la temporada 2016 en términos colectivos, pero su comportamiento en las grandes vueltas de este año (las carreras predilectas entre la afición española) pesan entre sus dirigentes, convencidos ya tanto ellos como Quintana, por la vía de los hechos, de que no debe correr Giro y Tour. La cercana jubilación de Alejandro Valverde (37 años) es otro argumento a favor de la contratación de Landa, como también la adscripción navarra del equipo, cercano al lugar de origen del actual miembro del Sky. Pero la presencia de otros dos líderes al menos una temporada más no agrada demasiado a Landa.

"No quiero volver a ir de segundo"

Landa, que prefirió emigrar a los 22 años para foguearse y subir caché, ha alcanzado un prestigio y un respeto prácticamente insuperable en un gregario: ya regaló un Giro con el Astana y está a punto de hacer lo mismo con Froome en este Tour. El alavés se ha plantado: "Tengo claro que esto no me puede volver a pasar. Donde vaya hay que tener las cosas claras. No quiero volver a ir de segundo, y si voy es porque quiero", dijo este lunes en la jornada de descanso del Tour.

Landa cuesta mucho más que hace tres meses y bastante más que hace un mes. Su vocación ofensiva encaja admirablemente con el paladar español y su esplendor actual contrasta con la apatía de Quintana y el accidente de Valverde: no hay un fichaje más adecuado para el equipo navarro en todo el pelotón. El mayor problema de Movistar es presupuestario, dada la pujanza económico del otro gran aspirante al fichaje, Bahrain Merida, además de la coexistencia de otros dos líderes en el equipo al menos un año más. Telefónica respalda la elección de un líder español con capacidad para ganar el Tour: una aspiración que no logró cumplir con Contador y que, en caso de no amarrar a Landa, verá difícilmente accesible en los próximos años.

Se dice que hasta cinco equipos han contactado con el representante de Landa en las últimas semanas. Ninguno de ellos necesita tanto a Landa como Movistar y ninguno daría tanta alegría a su afición como el equipo español. Desde esta óptica, el Tour de Landa es una mala noticia para Eusebio Unzúe: el precio del ciclista de Murguía aumenta con cada etapa.