Jonathan Castroviejo

Castroviejo se lleva el bronce contrarreloj en Doha

Después de dos cuartos puestos en Richmond y Río, el último de ellos por apenas cuatro segundos, Castroviejo se ha metido en el podio de una gran cita internacional.

Jonathan Castroviejo

Jonathan Castroviejo E.E.

  1. Jonathan Castroviejo
  2. Mundial de ciclismo

Cuando en una disciplina tan dura y psicológica como la contrarreloj acabas cuarto y por una diferencia de sólo tres segundos, la cabeza empieza a dar vueltas. Una curva mal tomada. Lanzar la bici menos de lo que debería. No trazar bien en cualquier rotonda. O, tal vez, haber salido demasiado fuerte y venirte abajo sin remisión a medida que pasaban los kilómetros mientras tus rivales regulaban mejor. Todo eso puede pasar por la mente de alguien que se queda tan cerca de una medalla, y a Jonathan Castroviejo le pasó el año pasado en el Mundial de Richmond. Pero cuando ocurre lo mismo ocho meses después –en los JJOO de Río-, hay dos caminos: resignarse o tomarlo como algo personal.

Y, por fin, el corredor vasco del equipo Movistar ha conseguido darle la vuelta a la situación. Ha sido justo un año después de lo de Richmond, en Doha. Bajo un calor asfixiante pero que los días de aclimatación han ayudado a mitigar en la medida de lo posible. Castroviejo ha ganado la medalla de bronce en el Mundial contrarreloj y lo ha hecho por derecho propio, haciendo valer su condición de Campeón de Europa, lograda hace ahora un mes en Plumelec (Francia). Es el primer metal para la contrarreloj española desde 2005, cuando José Iván Gutiérrez se colgó la plata en Madrid.

El ciclista de Getxo ya sabía que tenía el podio cuando entró en meta Tom Dumoulin. La deseada liberación que tendrá, por fin, forma tangible en su vitrina de trofeos y el recuerdo de verse en el podio junto a los dos reyes de la disciplina. Lo hizo gracias a un gran final de carrera, sobre todo en el último de los tres tramos en que se dividía la contrarreloj y que estaban delimitados por los puntos de control de tiempos: “Hacía muchísimo calor, y en la parte final todos hemos bajado de rendimiento. Yo he conseguido mantenerme lo máximo posible y los demás han ido cayendo”, ha declarado antes de subirse al ‘cajón’. Y es que en el kilómetro 27, segundo paso intermedio, Castroviejo era sexto y la medalla estaba a cuatro segundos. Otra vez cuatro segundos.

Pero esta vez era la suya. La buena. En el último parcial sacó terreno a todos los que tenía por delante hasta el tercer puesto y se colgó el bronce con cinco segundos sobre un jovencísimo irlandés Ryan Mullen que ha ocupado esta vez ese maldito lugar –finalmente ha sido quinto- pero ha dado el primer paso para convertirse en una realidad y no una promesa. De la generación de 1994 que ya está dando frutos, Mullen fue subcampeón mundial sub23 de la disciplina en Ponferrada, allá por 2014. Tiene tiempo por delante, pues el futuro de la contrarreloj es suyo, entre otros.

Tony Martin arrasa

A Castroviejo le han ganado, eso sí, dos de los ‘gallos’ europeos que no acudieron hace un mes a la cita continental de Plumelec: Tony Martin y Vasil Kiryenka. El ‘Panzerwagen’, como se le conoce en el pelotón, ha estado simplemente a otro nivel y ha arrasado en la prueba al cubrir los 40 kilómetros en 44’42”: más de 53 por hora de velocidad media. Eso es volar, casi literalmente. El teutón ha vuelto después de casi dos años en los que no estaba siendo el avión que acostumbraba y se ha alzado con su cuarto cetro mundial igualando así a Fabian Cancellara. El suizo ya no aspira a ninguno más porque se retira. Martin tiene 31 años, por lo que puede convertirse en el primer ‘croner’ que gane cinco maillots arcoíris.

Aunque él asegura que no es algo que le quite el sueño: “No pienso como objetivo en ganar más títulos que otro. Pero siempre que vengo al Mundial quiero ganarlo”, ha explicado. Para Martin también es un título liberador, ya que supone culminar de la mejor manera un año que estaba siendo malo: “No estaba teniendo una buena temporada. Sólo me he empezado a encontrar bien a finales de verano, no antes. Estoy muy contento de haber ganado. Es asombroso, algo increíble para mí”, ha sentenciado el alemán, que correrá para Katusha en 2017. Especialmente llamativo lo que le ha dicho a su compañero en Etixx Yves Lampaert tras la carrera: “Te voy a echar de menos”. Martin decidió cambiar su posición aerodinámica a principios de 2015 y en la prueba de hoy ha vuelto a su postura original, que tantos éxitos le había dado. La fórmula ha vuelto a funcionar.

Y Vasil Kiryenka, que defendía el título, vuelve a estar presente en el podio por segundo año consecutivo aunque esta vez con la medalla de plata en el pecho. El bielorruso ha sido el ‘primero de los mortales’, y el único que ha terminado a menos de un minuto de Martin. Al final, 45 segundos con Castroviejo a 1’10”. No está nada mal para un corredor ya veterano y que tampoco había tenido una temporada especialmente buena. El caso contrario es Tom Dumoulin, que llevaba una gran trayectora contra el crono en este 2016 y ha supuesto la decepción del día con un undécimo puesto que tal vez le valga a cualquier otro, pero no a él.

La prueba masculina elite marca el ecuador del Mundial de Doha con el final de las carreras contrarreloj. Y, por fin, al menos en los últimos 200 metros de las vallas de meta se ha podido ver gente presenciando el espectáculo, casi todos con banderas de distintos territorios de Europa. Desde mañana comienzan las pruebas en ruta. Una cosa es segura: España ya no se va a ir de vacío de Catar.