Vuelta al País Vasco

Mikel Landa fue profeta en su cuesta

Impresionante victoria del ciclista alavés en la empinada subida a Garrastatxu que le vale el liderato de una Vuelta al País Vasco en que Alberto Contador es quinto.

Mikel Landa celebra su victoria en la etapa de la Vuelta al País Vasco.

Mikel Landa celebra su victoria en la etapa de la Vuelta al País Vasco. EFE

"Tengo la etapa marcada, sí", dice Mikel Landa el lunes por la tarde en Radio Euskadi. "Es un final que me gusta, cerca de casa, e irán mis amigos a verme". Habla de Garrastatxu, final de la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco en la provincia de Álava, su territorio. Contó en AS que de niño la veía desde la autovía y tenía "intriga" por ella; "desde que la descubrí, todos los años la he subido". "Pero esta vez las piernas no son las mejores", advierte.

Antes del gran momento, el pelotón de la Itzulia discurre tranquilo para regocijo de los equipos modestos, que aprovechan para lucirse. Caja Rural filtra a Ángel Madrazo en la fuga para asegurar el liderato de la Montaña que porta otro ciclista del conjunto verde, Jonathan Lastra, un neoprofesional bilbaíno erigido en revelación de la carrera por sus piernas y su simpatía.

Lastra marca atrás a su gran rival en la pelea por esta secundaria, Nicolas Edet (Cofidis), y Madrazo suma por delante. Finalmente, el galo se lleva el gato al agua y vestirá mañana de rojo y puntos blancos. No obstante, los verdes no han dicho su última palabra. A esta línea argumental le quedan tres etapas para desarrollarse, dos de ellas trufadas de puertos (jueves y viernes), antes de la crono conclusiva del sábado.

Llegan todos juntos al pie de Garrastatxu. "Dos kilómetros y medio muy irregulares, con pendientes bastante duras", explica Landa. "Muy puñetera". Una escalera ideal para Alexis Vuillermoz (Ag2r), que el año pasado se impuso en un final del género en el Tour de Francia. Esta vez no tiene tanta suerte: su intentona tempranera es secada por Landa, que no arranca en solitario por respeto a su líder Sergio Henao (Sky) pero sí se va a rueda de Wilco Kelderman (LottoNL-Jumbo).

La promesa neerlandesa y el escalador inexplicable abren hueco. Atrás, Alberto Contador (Tinkoff) y Nairo Quintana (Movistar) juegan a vigilarse y los demás miran. Dudan. Los demarrajes de Samuel Sánchez (BMC) o Purito Rodríguez (Katusha) llegan demasiado tarde para ser significativos. Todo se resuelve en un práctico sprint en el que Henao, Samuel y Contador pican tiempo en su favor.

¿Y la victoria? Esa se la lleva Landa, que asfixia a Kelderman y se viste de líder de la carrera de casa. Sólo es su sexto día de competición y ya derrota a los mejores en una de las pruebas más duras del World Tour. "A veces somos como los artistas, podemos hacer más de lo que creemos con la cabeza", asevera ante la prensa. Un figura.