Liga Endesa

La isla afortunada (del baloncesto español) es Tenerife

Javier Beirán, Fran Vázquez y el presidente del Iberostar hablan con EL ESPAÑOL sobre el histórico 3-0 que ha llevado al equipo canario a lo más alto de la clasificación liguera por primera vez en su historia.

Rodrigo San miguel penetra a canasta durante el encuentro ante el Obradoiro.

Rodrigo San miguel penetra a canasta durante el encuentro ante el Obradoiro. Efe

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Hace 10 años, el Club Baloncesto Canarias militaba en la LEB Plata, la Segunda B del baloncesto español. Hace cuatro, después de cinco temporadas en la LEB Oro, segunda categoría de nuestra canasta, lograba el ascenso a la ACB. La competición en la que ya jugó siete cursos durante los años 80 del pasado siglo XX y de la que pudo ausentarse una temporada después de volver, en 2013. Pero los accionistas necesarios para que la entidad se convirtiese en Sociedad Anónima Deportiva acabaron llegando. Y, tres años después de aquel susto, el actual Iberostar Tenerife ha asaltado la historia al liderar la Liga Endesa por primera vez gracias a un balance inicial de 3-0. El mismo que en el curso 2013-2014, con premio mayor en este caso.

“Entraba dentro de los planes que empezásemos la temporada ganando en casa (dos encuentros eran fuera y el tercero en Tenerife), pero que ganásemos los tres primeros partidos, sobre todo el del Gran Canaria… Menos entraba en nuestros planes ser líderes”, reconoce a EL ESPAÑOL el presidente del club, Félix Hernández. El mismo que hace tres años afirmaba que “si no aumenta el ritmo en la venta de acciones estos días, Tenerife perderá su plaza en la ACB”. Ahora, la situación es inmejorable.

Todo comenzó ganando al eterno rival, un Gran Canaria recién coronado campeón de la Supercopa, en Las Palmas (81-92). “Ningún equipo de Tenerife había ganado allí en competición oficial y más después de venir ellos como venían (ni un encuentro perdido en pretemporada) y con uno de los seis presupuestos más altos de la liga”, cuenta Hernández.

Porque, como no duda en recalcar, en su Tenerife “no somos ricos, pero sí solventes”. Con una de las economías más modestas de la categoría, se ha configurado una plantilla tan competitiva como para liderar la clasificación. Se supera al Dominion Bilbao Basket (idéntico 3-0) por mejor basket-average gracias también a las victorias ante Obradoiro (70-55) y Betis (96-74).

Un éxito sin culpable único

Si hay un referente claro de los tinerfeños sobre la cancha, ése es Javier Beirán: segundo jugador que más minutos disputa en esta Liga Endesa (más de 33 por choque), mejor triplista (cuatro por partido con más de un 52% de acierto), sexto mejor reboteador (7.6 capturas por encuentro), séptimo anotador (16.3 puntos de media) y undécimo en valoración (19.3). El secreto de sus muchas virtudes es buscarse la vida dentro de la pista, como revela a este periódico.

“He empezado a hacer más cosas de las que hacía antes, sobre todo en ataque. Intento que mucho dependa de mí, como pelear todos los rebotes o luchar cada balón, en lo que no influye tanto tu defensor o el día que tengas como en el acierto en el tiro. La forma de jugar del equipo desde que llegué me ha permitido ocupar muchas posiciones diferentes: poste bajo, jugar bloqueos directos… Aquí estoy más abierto a la creatividad”, explica el hijo de otro Beirán ilustre, el que fuera medallista de plata en Los Ángeles '84 con la selección española.

Javier Beirán intenta escaparse de su defensor ante el Betis.

Javier Beirán intenta escaparse de su defensor ante el Betis. ACB Photo

El alero madrileño no es el único culpable de la buena marcha de este Iberostar Tenerife. Tampoco hay que olvidar a Davin White, MVP de la tercera jornada liguera gracias a 28 puntos y 38 de valoración. “Verle con ese acierto y esa capacidad de asistir que ha tenido en los dos últimos partidos también da confianza”, afirma Beirán. Fran Vázquez habla en la misma línea sobre su compañero para EL ESPAÑOL: “Tiene la mano caliente y esa virtud para seguir atacando y tirando. Estamos contentos por lo que ha conseguido después de un tiempo sin estar a gusto y al cien por cien”.

El interior gallego ha sido uno de los fichajes de relumbrón de los tinerfeños este verano. Hasta el momento, está sembrando el pánico en la zona junto a Georgios Bogris. Los dos alcanzan las dobles cifras anotadoras de promedio (11 y 10 puntos respectivamente), con cuatro rebotes por partido para el griego y 2.6 (más 1.3 tapones) para el ex del Unicaja y del Barça. Otros recién llegados que no desentonan son el alero Marius Grigonis o el ala-pívot Aaron Doornekamp.

No obstante, el buen funcionamiento de este Iberostar Tenerife bien puede pasar por haber mantenido a su núcleo duro este verano: el propio Beirán, Rodrigo San Miguel, Tim Abromaitis, Will Hanley y, cómo no, Nico Richotti. Lástima que el capitán no esté pudiendo disfrutar en la cancha de este momento histórico tras fracturarse el pulgar de la mano derecha hace unas semanas.

“Costó ver a Nico lesionado a falta de dos días para empezar la temporada. Tiene mucho el balón y bastante de nuestro juego ofensivo. Somos de los equipos que más asistencias damos, pero ese liderazgo que él tiene había que repartirlo más entre algunos jugadores de la línea exterior”, dice Beirán. “Es un faro que nos guía a todos por implicación, carácter y calidad”, continúa el presidente.

“Anima desde fuera en todo momento. Cuando tenemos dudas, nos dice que el equipo siga para arriba y que en ningún caso bajemos los brazos. Siempre dice que hay que estar luchando hasta el final”, desvela Fran Vázquez. De momento, la ausencia del explosivo jugador argentino apenas se está notando.

Davin White durante el partido contra el Betis.

Davin White durante el partido contra el Betis. ACB Photo

De menos a más

No ha sido el único contratiempo del Iberostar Tenerife en lo que va de curso. Para llegar a este 3-0 en partidos oficiales, tocó sufrir antes una pretemporada sin conocer la victoria: cinco derrotas en cinco partidos.

“Hablábamos muchas veces de que teníamos que ponernos las pilas e intentar que el rival no nos metiese 85-90 puntos, que era lo que pasaba todas las noches”, confiesa Fran Vázquez. “Teníamos que seguir pasándonos el balón como lo habíamos hecho, porque anotamos más de 80 puntos de media, y mejorar aspectos básicos de la defensa: los unos para unos, el rebote… Nos costó bastante adaptarnos en ese sentido, también a los nuevos jugadores. Necesitábamos más concentración”, apunta Beirán.

Félix Hernández fue optimista desde el principio. “En la pretemporada, lo único que no fue positivo fueron los resultados. Estábamos muy satisfechos con la evolución y preparación del equipo”, recuerda. “Quizás habíamos desilusionado un poco a la gente que nos sigue. Nosotros seguíamos confiando en que lo realmente importante empezaba el 2 de octubre”, continúa Beirán. Dicho y hecho: se ganó al Fuenlabrada de un punto en un encuentro a puerta cerrada justo antes de arrancar la competición y el cambio empezó a germinar.

La defensa que tantos quebraderos de cabeza había provocado al equipo se convirtió en la mejor de toda la liga: 70 puntos encajados de media. El ataque, bastante más saneado, siguió por el buen camino de los amistosos: quinto más sobresaliente de la ACB gracias a 86 puntos por partido. “Tenemos jugadores capaces de anotar tanto en el poste bajo como por fuera, con muchos puntos en las manos. Nos faltaba la defensa”, confirma Fran Vázquez.

Todo funciona en la pista porque fuera también lo hace. En el vestuario, desde luego, como atestigua Vázquez. “Intentamos ayudarnos todos y esa armonía la queremos mantener todo el año. Venir a un sitio nuevo y encontrarte con esto te ayuda a adaptarte lo más rápido posible. Nadie tiene ningún problema, nos llevamos muy bien entre nosotros y lo que tiene que pasar es que el balón entre en momentos cruciales. Es lo positivo de este equipo: si uno está mal, pero da el cien por cien, todos estamos contentos”.

Los jugadores del Iberostar Tenerife celebran su última victoria.

Los jugadores del Iberostar Tenerife celebran su última victoria. ACB Photo

En los despachos, las cosas también parecen ir viento en popa, con un trabajo para competir tanto en ACB como en Europa (Champions de la FIBA) que parece estar dando sus frutos. “Buscamos un perfil concreto de jugador: con pareja; si tienen hijos, mejor, porque aquí hay 365 días de sol y playa… Necesitamos gente comprometida, aparte de buena y contrastada”, expone Félix Hernández sobre el modelo del club.

Y, por supuesto, la afición también está respondiendo. “Que haya gente que te pare por la calle y te diga que nunca se ha estado ahí arriba y que lo está viendo ahora es tremendo”, confiesa Fran Vázquez. “Toda la isla está encantadísima. En Tenerife siempre se ha respirado baloncesto, tanto masculino como femenino. A pesar del paro tan grande que hay aquí, la gente nos apoya dentro y fuera de la cancha. La sociedad necesita de estas alegrías y estamos contribuyendo a su felicidad. Ver la sonrisa de mucha gente cuando se enteraron de que éramos líderes…”, aporta el presidente.

A soñar, pero con mesura

Hay que disfrutar del momento, incluso con cierta euforia, pero en su justa medida. Bien lo sabe el entrenador de este Tenerife, un Txus Vidorreta curtido en plazas baloncestísticas tan exigentes como las del Bilbao Basket o el Estudiantes. Lo aclara Fran Vázquez: “Ha tenido muchas cosas encima, muchos momentos buenos y malos. Sabe de lo que habla. Nos relaja. Por ejemplo, dice que disfrutemos de la victoria del domingo, pero que el lunes ya pensemos en el próximo rival. Esas palabras nos llegan enseguida a todos los jugadores”.

Y no sólo a ellos, sino también al propio mandamás del club. “Esto es más anecdótico que otra cosa. Estamos contentos con la plantilla que hemos configurado, pero la temporada es larga y va a haber mucha igualdad. Estos tres partidos han sido muy disputados, pero en los últimos cuartos hemos estado más acertados y los hemos ganado. También los podíamos haber perdido”, opina Félix Hernández.

Txus Vidorreta en primer plano en la banda ante el Betis.

Txus Vidorreta en primer plano en la banda ante el Betis. ACB Photo

Las derrotas llegarán, por supuesto, pero el dirigente está convencido de que tanto el equipo como la afición sobrellevarán esos malos momentos. “Nosotros siempre hemos sido más de rachas negativas que de positivas. Siempre ponemos el ejemplo de lo que nos pasó en LEB Plata: perdimos 12 encuentros consecutivos con Alejandro Martínez y nunca hubo un pito en la cancha”, rememora.

Es imposible que este ambiente tan cercano, tan humano, no haga retroceder en el tiempo a Javier Beirán hasta la otra gran etapa de su carrera, vivida en el Gran Canaria. “Sí me recuerda al inicio de mis años allí, cuando era un equipo más pequeño y familiar, jugábamos en el CID (Centro Insular de Deportes) y había menos gente en el club”, echa la vista atrás.

“Superar retos era algo que también me puse de objetivo allí: consolidarme como jugador de la ACB y crecer con el Granca. Allí lo hice con las semifinales de Copa y liga; aquí hay tiempo por delante para hacerlo. Mi sueño es conseguir cosas que nunca se han logrado”, añade. Porque no hay duda de que la Copa del Rey y los playoffs, que se quedaron a tiro hace meses, están en mente de todos. Beirán es rotundo: “Para mí, el objetivo es mejorar lo del año pasado”.

“Ya que estamos ahí luchando, la primera competición que nos llega es la Copa del Rey. Sabemos que va a ser difícil, pero tenemos que seguir disfrutando en la pista, que es lo que nos va a dar alegrías”, se ilusiona Fran Vázquez. “Para la Copa, empezar 3-0 nos da una pequeña ventaja en estos 16 primeros partidos”, prosigue Beirán. Ni el presidente lo descarta: “Ojalá dentro de cuatro, cinco o seis jornadas podamos marcarnos como objetivo inicial intentar estar en la Copa”.

Sin pausa, pero sin prisa

Aun así, en el equipo tinerfeño no olvidan su condición modesta ni la filosofía del partido a partido. Esta semana ha sido inolvidable, pero toca bajar de las nubes y seguir remando. Primero, ante el Joventut este domingo, y en Badalona. “Hay que olvidarse un poco de la clasificación, no mirar ni dónde están ellos (0-3, penúltimos) ni dónde estamos nosotros y jugarles de tú a tú, porque va a ser un partido muy complicado”, predice Beirán.

Después, tocará viajar hasta Croacia para estrenarse el martes en la nueva Champions ante la mítica Cibona de Zagreb. También hay licencia para soñar en el Viejo Continente, pero sin pasarse. “Intentaremos competir no sólo por nosotros, sino por la liga española, ya que al ser los únicos representantes suyos en la competición hay que demostrar un nivel acorde a la ACB”, considera Félix Hernández.

“Pasar de grupo tiene que ser fundamental y, a partir de ahí, ir viendo. Los cruces serán complicados, con viajes largos y salidas difíciles, en campos pequeños y con mucha presión. Veremos cómo estamos. Ojalá lleguemos a la Final Four del 28 de abril”, sigue deseando Beirán.

Porque, ¿qué sería de este Iberostar Tenerife sin muros que romper? “A ver si el Barça se pone a tiro algún día. Es el único club de la liga al que nunca hemos derrotado”, anhela Félix Hernández. Aunque el objetivo “siempre es la permanencia”, si se consigue hay margen para todo: “No descartamos nada en el futuro, pero con los pies en el suelo. Siempre hemos estado muy por encima de nuestro presupuesto”.

Ya lo decía Henry Ford: “Estar juntos es un principio; mantenerse juntos es un progreso; trabajar juntos es un éxito”. El que ahora disfrutan en Tenerife. Por el liderato, por haber ganado al vecino rico, por su plantilla, por su polivalencia y, sobre todo, por ser una familia.