BALONCESTO

El calvario de Rudy, a examen

Tres especialistas médicos analizan las dolencias de espalda del alero del Real Madrid, que estará entre dos y tres meses de baja por una hernia discal que le obligará a pasar por el quirófano este jueves.

Rudy Fernández intenta robar la pelota a Marko Simonovic.

Rudy Fernández intenta robar la pelota a Marko Simonovic. EFE

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Rudy Fernández acaba de asistir al último episodio de la lumbalgia crónica que sufre desde que su espalda hizo 'crack' allá por 2009 en la NBA. Seis años después, una hernia discal le mantendrá alejado de las canchas entre dos y tres meses tras una operación que tendrá lugar este jueves.

Así, el calvario lumbar del alero mallorquín, que se repite temporada tras temporada, continúa este curso y en el peor momento posible para el Real Madrid. Con el futuro europeo del equipo en entredicho, la ausencia de Rudy, que ya se perdió el último encuentro de la ACB ante Bilbao Basket, es una baja sensible para el esquema de juego de Pablo Laso.

De ahí que EL ESPAÑOL haya consultado a tres especialistas médicos acerca de las vicisitudes de la dolencia que tantos quebraderos de cabeza está provocando al internacional español desde septiembre. Entonces, su espalda ya empezó a dar síntomas de flaqueza en el EuroBasket disputado en Alemania y Francia.

La hernia discal “aparece en deportes de carga axial, como la halterofilia, o deportes donde haya movimientos de rotación importantes, como puede ser incluso el golf”, según declara a este periódico Tomás Fernández Jaén, jefe de la Unidad de Medicina y Traumatología del Deporte de la madrileña Clínica Cemtro.

Rudy Fernández intenta un disparo frente al Khimki

Rudy Fernández intenta un disparo frente al Khimki Getty Images Moscú, Rusia

DOLOR CONSTANTE

Esta dolencia no es sino una lumbalgia agravada, ¿pero en qué consiste realmente el susodicho problema físico? Miguel Moreno, presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas del Deporte, lo aclara.

“La lumbalgia es cualquier tipo de dolor constante que te condiciona la movilidad de forma importante. También puede ser un dolor irradiado, que se transmite a lo largo de un nervio, o referido, que se siente en una parte del cuerpo distinta a la del origen de la dolencia”, expone.

La realización del gesto deportivo, es decir, de las acciones que se desarrollan a la hora de practicar cualquier deporte, es fundamental a la hora de explicar por qué una lumbalgia puede volverse crónica.

“Pueden pasar dos cosas: que se haga muy frecuentemente ese gesto y que eso provoque una sobrecarga puntual en la columna o que se esté realizando mal técnicamente y se haya cogido un vicio postural”, revela el doctor Fernández Jaén.

La doctora Milagros Casado, directora de Rehabilitación de la Clínica Universidad de Navarra de Pamplona, añade la reiteración de los impactos que se suceden en la cancha como otro factor clave. “La lesión de Rudy puede ser consecuencia tanto de la articulación, que ha sufrido impactos a lo largo del tiempo, como de la deshidratación o pérdida de altura de los discos intervertebrales,”, apunta.

Fernández no es el único jugador de baloncesto de cierto prestigio que ha tenido que batallar contra su espalda. También le sucedió, por ejemplo, a Larry Bird. En Badalona todavía recuerdan la manera en la que el alero de Indiana seguía los partidos del Dream Team estadounidense durante el torneo olímpico de 1992: tumbado boca abajo junto al banquillo yankee.

“Los baloncestistas son personas altas, hacen hiperextensión de columna lumbar cuando tiran a canasta o hacen mates y, si no tienen unos buenos abdominales, esa hiperextensión provoca una sobrecarga”, asevera el doctor Fernández Jaén.

“En la lumbalgia influyen varios aspectos: los impactos, la morfología de la columna vertebral, la predisposición de la persona o del deportista, la manera de moverse o de jugar, sus antecedentes...”, completa la doctora Casado.

Prevención y futuro

La incidencia de la lesión se previene “teniendo una buena preparación física, corrigiendo el gesto técnico y haciendo ejercicios de compensación”, como propone el doctor Fernández Jaén.

Y es que la “estabilidad central”, como afirma el fisioterapeuta Miguel Moreno, es “lo más importante en un deportista”. “Permite soportar el desplazamiento de otro compañero o caer tras un rebote y salir al contraataque, por ejemplo”, añade.

De ahí que los problemas de espalda de Rudy Fernández hayan causado tanta preocupación en el Real Madrid desde que regresó de Estados Unidos. “El que tiene una lumbalgia sin más, la pasa y punto. Es cuestión de tener un poco de control sobre la musculatura. El apoyo de un fisioterapeuta ayuda a que disminuyan notablemente los síntomas y a que la lesión se cure. Sin embargo, si la lumbalgia es crónica, hay que ser muy minuciosos en su estudio”, cuenta la doctora Casado.

“Hay que identificar la causa que ha provocado la sobrecarga, corregir la repetición del gesto deportivo y realizar todas las técnicas de potenciación, estiramiento y fisioterapia para mejorar esa biomecánica. Si la espalda no mejora, quedan los corsés, las infiltraciones y, en el último caso, la cirugía”, opina el doctor Fernández Jaén.

Miguel Moreno es aún más rotundo al respecto del calvario lumbar de Rudy: “Es algo que le va a acompañar durante toda su vida deportiva. Probablemente hasta que no se retire y deje de tener estos impactos importantes sobre la columna, no acabará de estar bien”, reconoce el presidente de la Asociación Española de Fisioterapeutas del Deporte.

El de Rudy Fernández es un problema crítico no sólo en el deporte, sino también entre la población en general. “Entre el 20 y el 35% de deportistas tienen lumbalgia, pero en el mundo laboral también es muy frecuente. Creo que es la segunda causa de baja después de la gripe”, reconoce el doctor Fernández Jaén.

Por tanto, todo parece indicar que la dolencia del número '5' del Real Madrid no habrá dicho su última palabra aunque el jugador regrese a la actividad en unos meses. “Otras lesiones te pueden molestar más o menos, pero aprietas los dientes, aguantas en el partido y aunque sea te tiras tres días sin poder moverte. De la espalda nunca te olvidas, siempre está”, sentencia Moreno.