ACB

El Real Madrid se concede una tregua ante el Manresa

Gustavo Ayón y Jaycee Carroll fueron los grandes protagonistas de la cómoda victoria ante los catalanes (106-68).

Sergio Llull bota el balón ante Jermaine Thomas en el partido contra Manresa.

Sergio Llull bota el balón ante Jermaine Thomas en el partido contra Manresa. EFE

En toda crisis, es apropiado concederse unos días de asueto para reposar las ideas, calmar las malas vibraciones y también los impulsos que pueden echarlo todo a perder. La reflexión sobre las virtudes y defectos que atesora uno mismo puede ser crucial para mejorar, en la vida o en la cancha. Así, el individuo o el colectivo aparece en su siguiente envite con el ánimo renovado y, sobre todo, una ambición inmensa por demostrar toda su valía.

Ese ímpetu se sobredimensiona, con más razón, cuando los ojos que te observan son los de los tuyos. Los que desconfían ante cualquier acumulación de fallos, pero también los que te aplauden a rabiar en los aciertos. Esos retos son los más difíciles, pero también los más satisfactorios de afrontar si la dicha es buena. Por eso, la tregua del Real Madrid ante el Manresa no pudo ser más dulce (106-68) antes de la que se presume batalla campal europea contra el Khimki.

El equipo catalán no era un rival tan temible para el Real Madrid como lo serán los rusos este miércoles en la Euroliga. Sin embargo, el último precedente entre ambos conjuntos, con asalto visitante al Palacio, concedía el beneficio de la duda sobre el devenir del encuentro. La misma que se disipó en cuanto los hombres de Laso se marcharon siete puntos arriba en el marcador poco después del salto inicial. En cuanto Gustavo Ayón se colgó de los aros visitantes en varias ocasiones, la parroquia local respiró tranquila. El sufrimiento se quedaba en el banquillo.

Una vez más, Ayón fue la mejor noticia que ofrecieron los redactores blancos al director Laso y al consejo de administración palaciego. No era una exclusiva, pues aparece partido sí y partido también en el noticiero blanco, pero brilló con la misma intensidad que el primer día. Era imposible que los 'flashes' no saltasen en cada acción del pívot mexicano, cautivados por la fuerza bruta de sus mates y la plasticidad de sus rebotes. Entre tanto, Dejan Musli, segundo mejor jugador de la ACB en estos momentos y par del centroamericano, pasaba más desapercibido que de costumbre.

Felipe Reyes, como de costumbre, también repitió entre los titulares esgrimidos por el Madrid este domingo. Por mucho que su trabajo parezca más sucio a veces, siempre aporta una buena historia que contar. Ya sea desde el perímetro o los tableros propios y ajenos, el capitán blanco nunca abandona sus hechuras de redactor jefe. Si en alguien hay que confiar en los días más difíciles, cuando la tensión más aprieta, es en Felipe. Por carácter y por experiencia, suele darlo todo.

Si el partido no necesitó de un cierre de última hora, también fue por culpa de los triples. Tan caprichosos ellos, parecen la suerte más fácil de cuajar en los días buenos y la más compleja en los malos. Esta vez, se dejaron lanzar y encestar sin mayor complicación. Jaycee Carroll fue quien más soltura mostró al domar el caballo de batalla del 6,75 (14 puntos, 4/7 desde el triple). De hecho, el resto de sus compañeros tampoco desentonaron en una mañana de buenos porcentajes en el tiro (26/35 en tiros de dos [74% de acierto] y 12/24 en tiros de tres [50%]).

Para rematar la jornada, apareció la defensa. Fundamental en el buen inicio madridista, con Rudy Fernández muy intenso a la hora de anticiparse a las líneas de pase, y en el mantenimiento de sus amplias ventajas. Manresa se fue difuminando poco a poco, con Chase Simon como único argumento de cierto peso en un compromiso que le fue esquivo desde el minuto uno. Su plantilla se asemejó a la de un periódico tradicional, incapaz de responder a las últimas horas informativas con tanta contundencia y velocidad como los diarios digitales. El papel que intentó asumir un Madrid que se concedió una pequeña tregua en el camino antes de que vengan días peores.

Ficha técnica

106 - Real Madrid (29+22+28+27): Rudy (8), Reyes (12), Ayón (19), Carroll (14) y Llull (3) -equipo inicial- Hernangómez (9), Nocioni (8), Taylor (12), Sergio Rodríguez (11), Doncic (8) y Maciulis (2).

68 - ICL Manresa (15+17+20+16): Simon (17), Flis (5), Thomas, Otverchenko (8) y Musli (15) -equipo inicial-, Hernández (2), Grigonis (11), Sandul (4), Montáñez (4), Barrera (2) y Sabata.

Árbitros: Óscar Perea, Sergio Manuel y David Planells. Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes de Madrid (Barclaycard center) ante 7.929 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por los atentados terroristas de París del pasado viernes.