Series y terrorismo

Un presunto yihadista culpa a José Coronado de acabar ante el juez: "Cómo voy a ser del ISIS si veo porno"

Farid Mohamed Al Lal ha dicho que un amigo suyo insultó al actor por su personaje de Policía en la serie 'El Príncipe' y que Coronado le contestó que, antes de que terminara la misma, estaría preso. 

Fotograma de la serie El Príncipe.

Fotograma de la serie El Príncipe.

  1. Yihadismo
  2. José Coronado García
  3. El Príncipe (Ceuta)
  4. Ceuta

El presunto líder de una célula yihadista desarticulada el año pasado en el barrio del Príncipe de Ceuta, Farid Mohamed Al Lal, ha dicho hoy en su juicio que está acusado por culpa del actor Jose Coronado, uno de los protagonistas de la serie televisiva que lleva el nombre de dicha barriada. La Audiencia Nacional ha iniciado hoy el juicio de Farid Mohamed Al Lal, de dos hermanos suyos, de otra pareja de hermanos y de un sexto acusado, el primero de los cuales se enfrenta a una petición del fiscal de doce años y medio de cárcel y los demás a diez años y medio.

Farid Mohamed Al Lal ha dicho que un amigo suyo insultó a José Coronado por su personaje de Policía en la serie y que el actor le contestó que, antes de que terminara la misma, estaría preso. Ha llegado a asegurar que en su detención estuvieron presentes José Coronado y la también protagonista de la serie, la actriz Hiba Abouk, y que el primero le dio dos puñetazos y la segunda se hizo pasar por secretaria judicial, y ha relatado que se ha carteado desde la cárcel con el actor.

Farid Mohamed Al Lal ha dicho que un amigo suyo insultó a José Coronado por su personaje de Policía en la serie y que el actor le contestó que, antes de que terminara la misma, estaría preso

Este acusado ha negado hoy en el juicio que él y los otros cinco acusados sean terroristas y ha añadido que "cómo va a ser yihadista si ve porno", aunque ha justificado los atentados del 11-S contra las Torres Gemelas de Nueva York (Estados Unidos) y las acciones del Estado Islámico como un derecho de defensa ante invasores y en Siria frente al "tirano Bashar Al Asad".

Pistolas de juguete

Ha aclarado que no es integrante del Estado Islámico sino simpatizante y que no acepta los atentados en España o en otros países aunque comprende que puedan ocurrir. Preguntado por las imágenes de decapitaciones que fueron encontradas en un ordenador tras su detención ha comentado: "Veía que morían sonriendo y flipaba con ello".

Respecto a un cuchillo y un hacha que tenía ha explicado que era para el sacrificio en la fiesta del cordero y que las pistolas que había en su casa eran de juguete. Sus hermanos han negado también las acusaciones del fiscal y en concreto Mohamed Mohamed Al Lal ha rechazado totalmente las acciones terroristas ya que ha dicho que su vida se centra en el trabajo y sus tres hijos menores.

El tercer hermano, Yunes Mohamed Al Lal, ha negado también ser terrorista y ha recordado que fue militar español y que dejó el ejército por un accidente de tráfico que sufrió. "Yo veo bien el tema yihadista, que cada uno se defienda como le dé la gana pero no sabía nada del Estado Islámico hasta que lo vi en las noticias", ha comentado este acusado.

Yo veo bien el tema yihadista, que cada uno se defienda como le dé la gana pero no sabía nada del Estado Islámico hasta que lo vi en las noticias

Ha justificado las imágenes de ejecuciones encontradas en su ordenador porque es adicto a vídeos violentos pero que tenía de todo, desde Osama Bin Laden hasta archivos de música de Lady Gaga y Tina Turner y no solo cánticos en árabe. Los hermanos Anwar y Redouan Ali Amzal han rechazado el terrorismo y han negado las acusaciones de la Fiscalía, al igual que el acusado Abdel Abdel Lah Ahmed. Este último ha llegado a asegurar: "No sé lo que es DAESH, lo que es ISIS y cómo se llame" y ha apostillado: "Estoy en contra de esta gente, ya que son unos asesinos, y yo soy un infiel para ellos. Yo amo la vida".

Según el fiscal los seis acusados integraban una célula "con capacidad y determinación de poder desarrollar atentados terroristas en España", que fue desarticulada en el popular barrio del Príncipe de Ceuta en la operación Chacal tras los atentados contra la revista Charlie Hebdo en París (Francia) en enero de 2015. Tras estos atentados el grupo investigado reaccionó realizando pintadas en distintos puntos de Ceuta en apoyo expreso al Estado Islámico y con mensajes como: "Lo de Charlie es poco, el Estado Islámico está de camino", siempre según el fiscal.