Televisión

Los diez grandes momentos de la televisión que debemos a Vince Gilligan

En la jungla. El guionista y productor de series como 'Expediente X' y 'Breaking Bad' cumple años, pero los regalos son para nosotros.

Vince Gilligan, a la derecha, posa con Bob Odenkirk, que interpreta a Saul Goodman.

Vince Gilligan, a la derecha, posa con Bob Odenkirk, que interpreta a Saul Goodman. Reuters

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Fox Mulder, Dana Scully, Walter White, Jesse Pinkman o Saul Goodman son nombres que provocan reverencia entre los seguidores de las series de culto. El de Vince Gilligan, sin embargo, es el gran desconocido, aunque nos puede sonar de los títulos de crédito. Y sin embargo es el responsable de insuflar vida en los personajes e historias que han marcado a por lo menos dos generaciones.

George Vincent "Vince" Gilligan cumple 49 años. Está a uno de alcanzar a su personaje, Walter White, un profesor de química en un instituto de Albuquerque desencantado y en apuros económicos que descubre al día siguiente de su 50 cumpleaños que padece un cáncer terminal de pulmón. Para conseguir dinero rápido que financie su tratamiento, prolongue su vida y deje algo a su familia, White empieza a producir droga y entra en una espiral que terminará convirtiéndole en un despiadado rey del crimen.

"Algunos días pienso que es mi alter-ego" - rememoraba Gilligan en una entrevista con AMC sobre la "crisis de la mediana edad" que le llevó a crear al personaje que interpretó Bryan Cranston. "Llega un momento en el que empiezas a pensar en que te quedan menos días por delante de los que viviste" . Hace veinte años que hizo sus pinitos en Expediente X, en la que entró como guionista y productor ejecutivo de la tercera temporada.

Dirigió su efímero spin-off en 2001, Los pistoleros solitarios. No recuperó el control total de una serie hasta 2008 con Breaking Bad, un éxito arrasador de crítica y público. La serie tuvo cinco temporadas, pero a partir de 2015 los fans han podido disfrutar de Better Call Saul, que retoma a algunos de sus grandes personajes y que estrena su segunda temporada el próximo 15 de febrero.

"Todos hemos tenido esos momentos en la vida en la que sentimos que 'las otras personas avanzan y yo no', 'no recibo el aprecio y respeto por mi trabajo" - argumentaba el creador para explicar por qué es tan fácil empatizar con Walter White pese a su transformación gradual en un monstruo. Pero si algo se merece Vince Gilligan en un día como hoy es el reconocimiento a su obra, y hemos seleccionado diez momentos por los que le estamos agradecidos.

Como es de esperar, contienen abundantes spoilers de sus series:

El arranque de Breaking Bad

Un par de pantalones vuela por los aires. Una autocaravana atraviesa enloquecida el desierto y choca. Un hombre en calzoncillos emerge y graba para su familia una desesperada justificación de los actos que acaba de cometer. En apenas unos minutos, miles de espectadores quedaron enganchados.

El guión y la dirección del episodio piloto fueron obra del propio Gilligan. La manera en la que va introduciendo elementos de intriga que poco a poco van encajando como un puzle es su estilo narrativo predilecto. "Tienes que mantener la atención del espectador"- explicaba en Filmmaker magazine. "Darles lo mínimo, mantenerles en tensión y no quemar enseguida todos los cartuchos". 

La catástrofe aérea sobre Albuquerque

La segunda temporada de Breaking Bad terminó con una nota alta: Walter White contempla desde su jardín como dos aviones de pasajeros chocan. Es un momento extremadamente dramático para el que la serie ha ido preparando gradualmente al espectador. Al principio de cada capítulo veíamos flash-forwards en blanco y negro indicando que algo terrible había ocurrido en la residencia de los White.

Gilligan incluso jugó a esconder un presagio en los títulos de los episodios que contenían esas imágenes: juntos, forman la frase Seven Thirty-Seven Down Over ABQ. "Nos pareció la mejor manera de darle espectacularidad y demostrar con una lluvia de fuego el dolor que provoca Walter White en su familia y su comunidad"- explicó Gilligan en NJ.com. Efectivamente, la catástrofe aérea es consecuencia involuntaria de las atroces acciones que ha cometido durante la temporada, pero ya ha llegado demasiado lejos como para arrepentirse.

Walter rechaza el dinero que podría salvarle

Este es uno de los momentos favoritos de Gilligan, según confesó a la revista Empire, pese a no ser "de los más dramáticos". "Le ofrecimos a Walter White un Deus ex Machina" - explica. Su antiguo amigo y socio le ofrece financiar su tratamiento, lo que le salvaría de continuar con la droga. Pero él lo rechaza, sintiéndose humillado por el hombre que considera que le robó un amor y una fortuna, y va al encuentro de su cómplice , Jesse Pinkman, al que le ofrece "cocinar" de nuevo.

"Este es el momento en el que Walter White se vuelve malo" - la expresión 'breaking bad' hace referencia a este preciso momento. "No nos dimos cuenta de que era una criatura de semejante orgullo y ego dañado hasta entonces" - afirma el productor.

Tortuga

Breaking Bad no es ajena a truculencias y momentos de extrema dureza: cuerpos disueltos, niños asesinados a quemarropa, cabezas aplastadas por un cajero... Pero la peripecia de Tortuga, el confidente mexicano interpretado por Danny Trejo, es un momento álgido, desde el tenso y fatal intercambio con su jefe narco hasta el descubrimiento de su cabeza decapitada a lomos de una tortuga real. Y entonces...

"En cuánto dimos con la idea de la cabeza sobre la tortuga, le dije a mis guionistas que podíamos irnos a comer, habíamos cumplido por hoy" - recordaba Gilligan. "Y uno de ellos, George Mastras, dijo entonces que la cabeza debía explotar. Le dije que eso era ridículo. Lo pensé cinco minutos y admití: 'Maldita sea George, tienes razón". 

El final de Gustavo Fring

El conflicto de Walter White con un antagonista tan formidable, pulcro y despiadado como el capo de la droga camuflado bajo la apariencia de empresario de comida rápida que interpretó Giancarlo Esposito debía tener una conclusión impecable. Y Gilligan lo logró. "Tuve el placer de dirigir la escena personalmente. Llevó 19 tomas, 15 más de lo habitual".

La chocante imagen de Fring caminando tras perder media cara "llevaba semanas" rondando la mente de de Gilligan antes incluso de escribir la escena. Curiosamente, el paralelismo con el osito de peluche con la mitad del cuerpo quemado caído tras la colisión aérea que tanto gustó a los fans le había pasado desapercibido. "No fue intencional. O fue un feliz accidente o algo profundamente subconsciente".

La última huida de Walter

Se acerca el final de la serie y Walter White, tras un tiroteo con un chocante desenlace, hace rodar un barril lleno de dinero por el desierto, lo último que le queda. La escena, profundamente emocional, está llena de guiños y claves. La canción que suena de fondo sobre su "amor azul" prefigura el trágico final al que le conduce su apego a su imperio de la droga. Por cierto, ¿qué vemos en el segundo 40? ¡Los pantalones que perdió en el primer capítulo!

"El verdadero superpoder de Walter White no es el de fabricar droga de excepcional calidad o el de acabar con sus rivales. Es el de mentir, el de convencer de cualquier cosa a los demás, pero también a sí mismo de que sigue siendo un buen hombre que hace lo que hace por necesidad" - reflexionaba Gilligan sobre su personaje. "Realmente el cáncer es él, corrompe a todos a su alrededor".

Mulder canta a 'Shaft'

Para muchos, el episodio Bad Blood de Expediente X escrito por Vince Gilligan es uno de los más divertidos de la serie, teniendo el mérito de conjugar el humor con su tono habitualmente macabro. Supone un cambio narrativo importante: los agentes Mulder y Scully investigan a un vampiro, pero cada uno lo cuenta desde su punto de vista, y las diferencias, como el retrato de un sheriff interpretado por Luke Wilson y del que Mulder está celoso porque coquetea con Scully, son hilarantes.

Para muestra, la escena en la que el personaje interpretado por David Duchovny canta bajo los efectos de las drogas la melodía de la serie Shaft, para luego negarlo vehementemente.

El crossover entre Expediente X y Cops

Otro juego narrativo: en este caso Vince Gilligan se adelantó años a las películas de terror grabadas con cámara al hombro, juntando a Mulder y Scullly con el programa COPS, que sigue las patrullas de policías reales, y poniéndolos a perseguir a un monstruo suelto por las calles de Los Ángeles.

Los pistoleros solitarios "predicen" el 11-S

La serie dedicada a los tres fanáticos de las conspiraciones surgidos de los guiones de Expediente X escritos por Gilligan tuvo una buena recepción, pero fue cancelada sin terminar su primera temporada por su baja audiencia en 2001. Sin embargo, ese mismo año fue elevada a rango de mito por "conspiranoicos" del mundo real.

El episodio piloto llevaba a los protagonistas a descubrir un complot gubernamental para estrellar un avión contra las Torres Gemelas con objetivo de aumentar las ventas de armamento. Seis meses después se producían los atentados del 11-S y la invasión de Afganistán. 

"Recuerdo encender la televisión, ver las imágenes y pensar: 'Dios mío, nosotros escribimos eso" - confesó Gilligan en Vulture. "No tengo ninguna evidencia de que aquellos cabrones vieran la serie, de hecho no la vio mucha gente, pero hay ocasiones así en las que te preocupan las consecuencias de lo que escribes".

La vuelta de Saul

Vince Gilligan volvió a ponerse tras la cámara para dirigir el primer episodio del spin-off de Breaking Bad centrado en el encantador, estrafalario y fraudulento abogado. Las expectativas eran altísimas tras el buen sabor de boca dejado por la serie original, y no defraudó.

De nuevo, con su estilo estudiado de introducir indicios poco a poco, Gilligan nos presentó al personaje tras el desenlace de Breaking Bad, convertido en una sombra de lo que fue. A partir de ahí aborda su historia: la de un estafador de poca monta que intenta despuntar en la abogacía siguiendo el ejemplo de su hermano mayor.

La habilidad para traer de vuelta de forma casual a personajes populares como el detective y sicario Mike Ehrmantraut o el ultraviolento criminal Tuco Salamanca fue un auténtico regalo para los fans.

Hasta aquí nuestra recopilación de momentos que agradecemos a Vince Gilligan. Pero seguro que a cualquier seguidor de sus series le rondan ahora mismo muchos más por la cabeza.