Literatura y mitos

Shakespeare, tiembla: hallan un cuaderno que podría resolver el enigma de sus autorías

El diminuto bloc de notas, que data del siglo XVII, parece escrito por el primer crítico del padre de las letras inglesas, alguien que -curiosamente- comentaba sus obras en tiempos de analfabetización y dificultad de accesoa los manuscritos del genio. 

El diminuto cuaderno de notas del primer crítico de Shakespeare.

El diminuto cuaderno de notas del primer crítico de Shakespeare.

  1. William Shakespeare
  2. Teatro
  3. Literatura

Tiene el tamaño de una caja de cerillas. Su valor se estima en más de 35.000 euros. Es un cuadernito de notas recién descubierto, escrito a mano, que data del siglo XVII. Se cree que su autor es un estudiante que las tomó durante la época de Shakespeare, comentando sus obras, como un primerísimo crítico. El hallazgo, presentado al público por el programa Antiques Roadshow, es especialmente preciado porque no hay otros documentos que versen sobre Shakespeare de esa misma época.

En ese momento las tasas de alfabetización eran muy bajas, el acceso a los manuscritos del autor resultaba muy complicado y los estudios literarios en inglés no despegaron del todo hasta 1900. Shakespeare siempre ha sido un intocable y su estatus sigue siendo casi mitológico, pero tardó mucho tiempo en ser analizado de forma académica: tal vez este estudiante fuese el primer interesado en desgranar su trabajo.

Es especialmente preciado porque no hay otros documentos que versen sobre Shakespeare de esa misma época

Los expertos están transcribiendo el bloc de notas: por ahora se sabe que no contiene ningún contexto histórico, sino que se dedica a citar pasajes o frases de las obras de teatro de Shakespeare. El especialista en manuscritos Matthew Haley ha señalado que es obvio que “era alguien que acudía a las obras de teatro de Shakespeare y tomaba notas, o, directamente, que leía las cuatro primeras ediciones impresas de Shakespeare, lo que resulta especialmente sorprendente”.

El bloc fue descubierto entre las pertenencias de un familiar de John Loveday, el viejo propietario de un anticuario del siglo XVIII. Los expertos, cuentan, están “temblando” por el hallazgo. Puede ser una primera pista que lleve mucho más lejos: el bloc podría demostrar que todas las obras atribuidas a Shakespeare no estaban, en realidad, escritas por él. La sombra del enigma siempre ha planeado sobre sus autorías, pero hasta ahora no se tenían documentos de esta fecha con los que poder contrastar lo que se sabe. “A veces las mejores cosas vienen en paquetes pequeños”, subrayó Haley.