Series y precariedad

El actor Carlos Olalla sobrevive recitando poemas en el metro

Olalla dejó las tablas hace año y medio, como acto de protesta por el IVA cultural. La "criminalización de la cultura" le ha llevado a recitar de vagón a vagón a cambio de unas monedas. 

Fotograma de la serie El Príncipe, donde actuaba Carlos Olalla.

Fotograma de la serie El Príncipe, donde actuaba Carlos Olalla.

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Fue en mayo de 2015 cuando el actor catalán Carlos Olalla decidió dejar las tablas como acto de protesta por el IVA cultural. Ha pasado año y medio y seguir adelante con sus ideales no ha sido sencillo: puede vérsele por el metro de Madrid, junto a su anciana madre -escritora y también actriz-, de vagón a vagón, cambiando poemas recitados por algunas monedas. "Cuando yo era pequeño / estaba siempre triste / y mi padre decía / mirándome y moviendo / la cabeza: hijo mío / no sirves para nada ...". Es de José Agustín Goytisolo.

Las últimas cuatro palabras, el último verso, se repiten como un mantra. Servir, ser útil -dentro de las exigencias del sistema capitalista- debe ser algo así como el antónimo del arte. "La cultura es un adorno / y el negocio es el negocio", escribía, irónico, Gabriel Celaya, que era ingeniero y rabiaba por escribir.

Carlos Olalla viene de una familia acomodada: dirigió bancos, constructoras y consultoras, y con 45 años lo despidieron. Ahí aprovechó para cambiar de vida

A Carlos Olalla le pasó algo parecido: fue niño de cuna meneá -nació en una familia de la alta burguesía catalana-, dirigió bancos, constructoras y consultoras, y con 45 años lo despidieron. Ahí aprovechó para cambiar de vida. Y fue feliz saltando de historia a historia de la pequeña pantalla: La embajada, La sonata del silencio, El Príncipe, Cuéntame, Velve, Víctor Ros, La que se avecina, El secreto de Puente Viejo, El tiempo entre costuras, Gran Reserva, Hospital Central, El internado, Sin tetas no hay paraíso, etc., además de haciendo pinitos en películas como A tres metros sobre el cielo o Grupo 7. Ahora, que no tiene trabajo, sigue recitando. Con dignidad. La dignidad es gratis. Pero tan costosa...

Precariedad 

Más del 50% de los actores españoles lleva dos años sin trabajar. De los que sí trabajaron, un 29% cobró menos de 600 euros anuales. Sólo un 5% de la profesión pasa de los 30.000 euros al año. "Es el teatro de la vida en el que estamos, a veces hay que bajarse de los escenarios para ponerte en contacto con la realidad", declaró a cadena SER. Madre e hijo están satisfechos con la reacción del público -de los ciudadanos, de los viajeros-. Les abrazan. Les aplauden. Como en el teatro.

Más del 50% de los actores españoles lleva dos años sin trabajar. De los que sí trabajaron, un 29% cobró menos de 600 euros anuales. Sólo un 5% de la profesión pasa de los 30.000 euros al año

"Creo que lo que estamos haciendo es algo muy digno que refleja la situación por la que pasamos la mayoría de actores y actrices", reflexionó el actor. "En nuestra hambre y en nuestra dignidad mandamos nosotros, no ellos, y eso es lo único que nos queda". ¿Quién es el culpable de esta situación? Carlos dice que la "criminalización de la cultura". Se refiere al gobierno. Dice que no quiere "que la gente piense". "¿Qué podemos hacer los actores y actrices? Luchar para que la gente piense".

Este periódico ha intentado ponerse en contacto con Carlos Olalla y su representante ha preferido no facilitar su teléfono. No quiere que se hable de esto más. "Mi labor es buscarle trabajo".