PROFESIONALES DEL CINE

Más del 50% de los actores españoles lleva dos años sin trabajar

De los que sí trabajaron un 29% cobraron menos de 600 euros anuales y solo un 5% de la profesión pasa de los 30.000 euros al año.

Actores de 'Médico de familia'.

Actores de 'Médico de familia'.

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El 54% de los actores españoles no trabajaron ningún día en alguna actividad relacionada con su profesión entre 2014 y 2016, tal y como refleja el avance del Estudio sociolaboral del colectivo de artistas y bailarines en España, elaborado por la Fundación AISGE y que se presentará en septiembre.

Este análisis, realizado a partir de 3.282 encuestas a artistas del sector, que representan el 39% del total en España, revela que los actores que sí trabajaron sufrieron una merma en sus ingresos: el 29% de ellos percibieron menos de 600 euros anuales, mientras que los que no pasan de 3.000 euros al año son un 24%. Además, solo un 4,9% de los integrantes de la profesión obtiene unos ingresos superiores a los 30.000 euros anuales.

AISGE señaló que según estudios previos, en 2011, los actores que no habían trabajado durante los tres últimos años eran el 12%, una cifra muy similar al 14% de 2004, una cifra que en el periodo analizado en este estudio se ha multiplicado por cuatro.

Entre los artistas que sí trabajan, se reducen tanto los ingresos como los tiempos de trabajo. El 46% de los actores españoles no lograron trabajar más de 30 días a lo largo del año 2015, un porcentaje que en el año 2002 apenas superaba el 30%. A su vez, se incrementa el porcentaje de trabajadores sin contrato: un 125 en el momento actual frente al 6,2% que los estudios de la Fundación AISGE contabilizaron allá por 2011.

Fotograma de la serie

Fotograma de la serie

Por ello, tal y como destaca la asociación, el 46 por ciento de los encuestados compatibilizan su actividad artística con otras ocupaciones laborales. El 20% consiguen empleos más o menos afines a la actividad artística, como impartir cursos de interpretación o danza, tareas de producción, terapias de técnicas corporales, locución, música o canto, guion o dirección artística.

Sin embargo, tal y como señala AISGE, "lo más habitual" es que las otras ocupaciones de los actores no tengan nada que ver con su vocación creativa y, entre los empleos ajenos al sector más habituales son el de docente, comercial, camarero, administrativo, autónomo, enseñanza de idiomas, hostelería, sanidad, teleoperador, traducción y azafato.

Este informe sociolaboral, que será presentado en su integridad a finales de septiembre en la sede madrileña de la Fundación AISGE, es el tercero de sus características que elabora esta entidad, encargada de gestionar los derechos de propiedad intelectual de los actores, bailarines y directores de escena españoles.

UN TERCIO, POR DEBAJO DEL UMBRAL DE LA POBREZA

Por otro lado, este estudio revela que el 32% de los encuestados se encuentra por debajo del umbral de la pobreza, que en España se establece en torno a los 600 euros de ingresos mensuales, a lo que se suma que el 68% de los parados del sector no perciben ninguna prestación o ayuda.

Entre las personas que sí obtienen algún tipo de respaldo, las ayudas de la Fundación AISGE permiten llegar a fin de mes al cuatro por ciento de la población, un porcentaje muy superior, por ejemplo, al de los servicios sociales públicos, que apenas atendieron al 1,3% de los desempleados, según AISGE.

La tasa de desocupacuón es mayor entre las actrices y predominan en el segmento de quienes ganan menos de 600 euros anuales

En cuanto a las conclusiones relacionadas con el género, este estudio muestra que la tasa de desocupación es mayor entre actrices que entre actores (51,6 frente al 45,4%). Ellas trabajan menos días al año y predominan en el segmento de quienes ganan menos de 600 euros anuales (34,8 frente al 23,9%). Los actores, en cambio, son mayoría en todos los tramos de ingresos superiores a 6.000 euros anuales.

En cuanto a las franjas de edad, la ocupación entre los menores de 35 años supone el 48 por ciento, mientras que solo trabajan el 43 por ciento de los mayores de 45. En contrapartida, también entre los jóvenes es mucho mayor la incidencia de quienes trabajan sin contrato.