Festival de Málaga

El cine de autor vence a las grandes producciones en el Festival de Málaga

Dos películas pequeñas y sin distribución vencen a los productos de Atresmedia y a grandes presupuestos como el de 'Gernika'.

Alex Monner, protagonista de La próxima piel.

Alex Monner, protagonista de La próxima piel.

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Cuando se anunció la Sección Oficial todo el mundo coincidió en una cosa: a priori era la mejor hornada en años. Había una mezcla entre nuevos realizadores, nombres consagrados y unas cuantas películas con pinta de funcionar en taquilla. Por primera vez se estrenarían en Málaga filmes populares, hechos por y para la gente. Además protagonizados por estrellas de nuestra industria.

Porque este festival es para el público. Son ellos los que abarrotan las salas y hacen horas de espera a las puertas del hotel AC para ver a sus ídolos. Con la Sección Oficial se aseguraron el toque de glamour que todo certamen necesita. Belén Rueda, Mario Casas, Luis Tosar, Eduardo Noriega, Inma Cuesta, María Valverde… una lista interminable para dar brillo. Lo lógico era que con tanto porcentaje de nuestro 'star system' involucrado, los premios hubieran ido a parar a las películas grandes.

El año pasado las dos grandes vencedoras eran óperas primas, pero las dos con algo en común: dirigidas por un actor conocido, con un reparto en el que aparecían gente como Luis Tosar o Carmen Machi y con la distribución bien atada desde antes de su presentación. Este año las tornas han cambiado, y el certamen se ha rendido a los proyectos, pequeños, arriesgados y diferentes.

Callback, de Carles Torras es un filme que hasta ahora nadie sabía que existía. Hecha con pocos presupuesto y mucho tesón por su director y su actor principal, Martín Bacigalupo. La Biznaga de Oro pone a a película en el mapa y supone un empujón importantísimo de cara a un posible estreno en España. Puede que no arrase entre el público, pero Málaga cumple con este premio con su labor de sacar a la luz nuevos talentos que de otra forma no tendrían repercusión.

Hubiera sido muy fácil premiar a Kóblic, una buena película, pero que tiene su vida comercial asegurada. Nadie hubiera puesto un pero a su victoria, pero sería algo tan obvio y poco arriesgado que lastraría al palmarés.

En esta edición ha habido unanimidad. Todas las películas premiadas cumplen un requisito: son cine de autor que ha sufrido para rodarse y que necesita ayuda para llegar a la gente. Los premios para La próxima piel (gran favorita de la crítica) reafirman esta tendencia.

El filme de Isaki Lacuesta, un director que ya había ganado la Concha de Oro en San Sebastián previamente, no tenía distribución antes de llegar al certamen. Una gran película con Emma Suárez y el prometedor Àlex Monner que estaba destinada a caer en el olvido. Los grandes comentarios y los premios revertirán la situación. Para esto sirven los festivales, para descubrir joyas y mostrarlas con orgullo.

Nada para las televisiones

La que se ha quedado con un palmo de narices es Atresmedia Cine. La productora, que es organizadora del certamen, ha presentado dos películas a concurso. Dos de las apuestas más fuertes y de más solera de la edición. El primer fin de semana llegaba Rumbos, segunda película de Manuela Moreno y con una sucesión de estrellas: Carmen Machi, Karra Elejalde, Pilar López de Ayala… Propuesta atractiva de cara al púbico que llegará en junio de la mano de una 'major', Sony, y que se ha ido de vacío.

Caso parecido al de Kóblic, la coproducción hispanoargentina en la que también han participado y que se ha conformado con las menciones de Mejor actor secundario para Óscar Martínez y la Mejor fotografía.

Ni siquiera las películas con un presupuesto holgado han llamado la atención del jurado. Gernika es una superproducción para el cine español. Seis millones de euros, estrellas internacionales y una factura técnica excelente. También con estreno asegurado en septiembre y también se ha ido de vacío. Mismo caso que La punta del iceberg o La noche que tu madre mató a mi padre, ya estrenadas y que han aprovechado el certamen como campaña de promoción. Ni Maribel Verdú, Belén Rueda y compañía han sido elegidas para dar lustre a una alfombre roja de clausura que lucirá menos. La segunda sí que ha engatusado al público que la han elegido como la mejor.

Todo ha ido a parar a tres películas independientes y con presupuestos mínimos comparado con sus contrincantes. David ha vuelto a ganar a Goliat en el cine español

Un caso más extraño ha sido el de Cerca de tu casa, el drama musical sobre los desahucios con una Silvia Pérez Cruz que ganó el premio a la Mejor música. Tenía todo de cara para arrasar. Un director solvente, un tema social y se llevó la mayor ovación de los espectadores escuchada en el festival. Además, tenía el tamaño de producción medio que tanto gusta aquí. Tampoco.

Todo ha ido a parar a tres películas independientes y con presupuestos mínimos comparado con sus contrincantes. David ha vuelto a ganar a Goliat en una edición con un nivel medio bastante bajo y en la que unas pocas películas han salvado al resto.