arte y polémica

Marina Abramović la vuelve a liar, ahora la acusan de racismo

Un extracto filtrado de sus próximas memorias compara a los aborígenes australianos con dinosaurios. La artista ha rectificado.

La artista performance Marina Abramović.

La artista performance Marina Abramović.

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Cada vez que Marina Abramović habla sube el pan. La artista es la reina de la provocación, tanto como sus performances como con sus declaraciones. Hace un mes volvía al ojo del huracán tras confesar que abortó tres veces porque "los niños serían un desastre para mi trabajo". La artista declaraba que para alcanzar la excelencia en su campo necesitaba no tener ataduras, y que "el marido y los hijos" causan que tantas mujeres "talentosas" no alcancen el éxito en el mundo del arte.

Abramović ha vuelto a liarla debido a un pasaje de sus próximas memorias que serán publicadas en octubre en EEUU. En ellas aseguraba que los indígenas australianos eran “realmente extraños y diferentes”, gente con un “aspecto terrible y que parecían dinosaurios”. Un extracto fue publicado en las redes sociales, y la editorial que lo iba a publicar ya ha asegurado que ese pasaje será quitado de la copia final que llegará a las librerías. Estas palabras ofensivas de la artista datan de 1979, de un extracto de su diario tras su primer encuentro con indígenas australianos. Una época en la que junto a su pareja Frank “Ulay” Uwe Laysiepen pasó seis meses en el Desierto Victoria con la tribu de los Pitjantjatjara.

“Los aborígenes no son sólo la raza más antigua de Australia, también de todo el planeta. Parecen dinosaurios”, escribía hace más de un cuarto de siglo. “Deberían ser tratados como tesoros vivientes… A los ojos de un occidental tienen un aspecto terrible. Sus caras no se parecen a otras caras que haya en nuestro planeta, tienen grandes torsos y piernas como palillos”, añadía.

Estas palabras han traído una respuesta negativa en las redes sociales, que incluso han creado un hashtag #TheRacistIsPresent para criticar las palabras que iban a ser publicadas en Walk through walls, sus memorias. Abaramović ha tenido que salir al paso de todas las críticas, y ha asegurado que eso fue su impresión inicial que ya ha cambiado. “Tengo un gran respeto por los Aborígenes, gente a las que le debo todo”, ha escrito en un comunicado asegurando que el medio año que pasó con ellos cambió su vida y su arte para siempre.

Los aborígenes no son sólo la raza más antigua de Australia, también de todo el planeto. Parecen dinosaurios. Deberían ser tratados como tesoros vivientes

“La descripción que contenía una primera versión sin corregir de mi próximo libro está sacada de mis diarios y refleja mi estado inicial hacia ellos cuando me los encontré por primera vez. No representa la comprensión y el aprecio que adquirí tras sumergirme en su mundo y les llevo en mi corazón todavía”, se ha justificado.

Desde la editorial siguen intentando apagar el fuego que ha supuesto esta filtración, conscientes de que un comentario racista es la peor publicidad que las memorias de la artista puede tener, y más después de sus palabras acerca de sus tres abortos, que también escandalizaron a la gente. Parece que el comunicado de Abaramović ha calmado a la gente, al menos hasta que lean todo el contenido del libro y encuentren alguna otra declaración incendiaria de la provocadora artista.