Exposición

El nuevo fotoperiodismo sale de la guerra y entra en el museo

El centro Conde Duque abre sus puertas a los trabajos de denuncia de 23 fotógrafos que no suelen publicar en medios españoles.

Una fotografía en Yemen.

Una fotografía en Yemen.

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La fotografía de un francotirador tomada en la ciudad siria de Alepo en diciembre de 2012 recibe al visitante de la exposición fotográfica Upfront, que permanecerá abierta desde este jueves hasta el próximo 31 de enero en el centro cultural madrileño de Conde Duque. Ramiro Villapadierna, periodista dedicado a la información internacional durante muchos años y comisario de la exposición, dice a EL ESPAÑOL que es un pequeño homenaje que han querido hacerle a su autor, el fotorreportero leonés José Manuel López, que permanece secuestrado en Siria desde comienzos del pasado verano junto a los también periodistas españoles Antonio Pampliega y Ángel Sastre, todos ellos freelance.

La precariedad laboral en la profesión es muy grande en todo el mundo, y en España la situación es de las peores

En Upfront pueden verse 74 fotografías y vídeos. Imágenes de la guerra en Siria; de desahucios en España; de migrantes tratando de llegar a Europa a través de Ceuta y Melilla; de las revueltas árabes; la violencia en Centroamérica o la guerra no declarada en las favelas de Río de Janeiro. Sus autores son 23 fotógrafos hispanoamericanos –la mayoría españoles debido a motivos logísticos - que comenzaron a publicar sus trabajos durante la pasada década y que han afrontado uno de los momentos más difíciles de una profesión en franca decadencia económica.

Un francotirador en Alepo.

Un francotirador en Alepo.

“A pesar de todas las dificultades que ha tenido esta generación de profesionales, la selección de las fotos fue complicada porque han realizado muchos y muy buenos trabajos. Busqué fotografías que estableciesen diálogos entre ellas para proponer al visitante. En Upfront sólo están representados algunos de los foto-reporteros que habría podido incluir”, dice Villapadierna.

Llámame precario

“Cuando yo comencé a cubrir las guerras de los Balcanes para el diario ABC en la década de los años 90, los freelance podían aspirar a vender su trabajo a cambio de unos salarios dignos”, explica Villapadierna. “Si tenían suerte, podían cimentarse además unas perspectivas de futuro laboral y económico”. Muchos de los fotorreporteros a los que pertenecen los trabajos expuestos en Upfront, no saben en cambio si podrán seguir pagando el alquiler dentro de unos meses. “La precariedad laboral en la profesión es muy grande en todo el mundo, y en España la situación es de las peores”.

Vecino del campo de refugiados de Jabalia en su vivienda

Vecino del campo de refugiados de Jabalia en su vivienda

En las últimas páginas del catálogo de la exposición (publicado por la editorial Turner), pueden leerse las biografías de los 23 foto-reporteros con trabajos incluidos en Upfront: en los currículos de la mayoría de los ellos apenas figuran nombres de medios españoles.

Teníamos a una de las mejores generaciones de fotorreporteros de nuestra historia publicando sus trabajos en las portadas de los medios internacionales

“Yo ni siquiera me molesto ya en proponer trabajos a los medios españoles”, comenta la fotorreportera Maysun a El Español. “Y, como yo, muchos de mis compañeros de generación. No vale la pena”. En Upfront pueden verse tres fotografías de Maysun tomadas en la ciudad siria de Alepo en octubre de 2012. “Las razones para no trabajar en España tienen que ver tanto con razones económicas –en medios extranjeros te pagan varias veces más de lo que puedes obtener en España, que a veces puede rondar los 60 euros por trabajo- como con el trato que nos dispensan. Es raro que te respondan siquiera a los correos electrónicos en los que propones trabajos”.

Marca España

Villapadierna explica que la idea para realizar esta exposición surgió hace tres años, mientras charlaba con un diplomático español relacionado con la acción cultural exterior de España. Hablaban de la Marca España y de cómo les estaba resultando difícil a las autoridades encontrar proyectos que ofreciesen una imagen positiva de la proyección exterior española.“Le comenté entonces que teníamos a una de las mejores generaciones de fotorreporteros de nuestra historia publicando sus trabajos en las portadas de los medios internacionales más destacados. ¿Acaso no deberíamos considerarles como Marca España?”. El diplomático tomó nota y terminó pidiéndole una propuesta para concretar esa idea.

Una de las fotos de la exposición.

Una de las fotos de la exposición.

Upfront ha sido organizada gracias a la colaboración entre el Instituto Cervantes –Villpadierna es el actual director del centro de Praga- y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Tras su estancia en Madrid, la exposición podrá verse en Praga, y más tarde en Estados Unidos y Francia. Fotorreporteros ayudando a difundir por el mundo la Marca España, pero sin demasiadas esperanzas de publicar en medios de comunicación españoles.

Tengo la impresión de que, ante la crisis de los medios, los más damnificados fuimos los fotógrafos

La situación para los fotoperiodistas, como dice Villapadierna y confirma Maysun, no es ni mucho menos idílica en el resto de los países desarrollados. La crisis económica y los cambios tecnológicos propiciaron que los ingresos por publicidad descendieran drásticamente en todo el mundo. También en países como Inglaterra, Alemania, Francia o Estados Unidos.

“Tengo la impresión de que, ante la crisis de los medios, los más damnificados fuimos los fotógrafos”, dice Catalina Martín-Chico, otra de las fotorreporteras presentes en Upfront con tres fotografías sobre Yemen. Aunque nacida y criada en Madrid, Martín-Chico ha desarrollado buena parte de su carrera profesional en Francia. Desde París, comenta por correo electrónico: “En España hay aún menos presupuesto que en Francia para la producción de reportajes. También menos revistas, y estas dedican además menos páginas a los reportajes fotográficos. La situación está empeorando también aquí, pero creo que la diferencia sigue siendo favorable a Francia”. Martín-Chico comenta que hay males comunes a todos los países: por ejemplo, trabajos que se pagan más de medio año después de ser publicados o proyectos que se cancelan –sin pago- cuando ya se ha invertido tiempo y dinero en ellos.

Dos hombres con un gran tirachinas en el Cairo.

Dos hombres con un gran tirachinas en el Cairo.

Los tres entrevistados coinciden en que tanto los medios como los espectadores deberíamos ser más conscientes de qué elegimos mostrar y qué elegimos mirar. La elección resulta especialmente importante en un panorama informativo tan saturado de imágenes. “La información se ha convertido en un producto de consumo más”, dice Maysun. “En mi opinión, no debería ser así. Mucho menos un producto de consumo relacionado con el espectáculo, que es lo que parece en ocasiones”.

Lo importante, como escribe la poeta Gracia Morales en el poema Imágenes, que abre el catálogo de Upfront, no es el periodista. Lo importante es lo que queda cuando se aprieta el disparador de la cámara y “el fotógrafo deja de existir. La imagen queda entonces quieta y en silencio, condenada para siempre a recordar el presente terrible de los hombres”. Para que esas imágenes nos lleguen, sin embargo, tiene que haber alguien detrás del visor que pueda llegar a fin de mes a pesar de estar realizando su trabajo.