EL AVAL DE LOS FAMOSOS

Hillary arrasa en la batalla de las 'celebrities'

Demócratas como George Clooney, Eva Longoria o Demi Lovato se miden a republicanos como Kristie Alley, Chuck Norris o Hulk Hogan. En España no existe este fenómeno, aunque en 2008 hubo un intento por imitarlo con el movimiento de la 'ceja'

Trump y Hillary también se enfrentan en el mundo del espectáculo.

Trump y Hillary también se enfrentan en el mundo del espectáculo.

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Imagínese que tuviera que elegir entre George Clooney (55 años) y Chuck Norris (76) para delegar su voto en las próximas elecciones. ¿Y si las opciones fueran Eva Longoria (41) y Kristie Alley (65)? Aunque en España este escenario parece poco probable, lo cierto es que los apoyos de los famosos influyen, y mucho, a la hora de decidir la victoria electoral en Estados Unidos. Por supuesto no son decisivos, pero si a la Casa Blanca se llegara en función de qué partido tiene más y mejores avales entre las celebrities, los demócratas podría dejar de celebrar mítines hoy mismo y esperar sentados a que llegara el 8 de noviembre, porque en esto, este año golean a los republicanos.

El sistema norteamericano es muy diferente al español, tanto en lo que se refiere al mecanismo electoral como al movimiento social que lo rodea. A este lado del Atlántico, el hecho de que un actor, un músico o un deportista respalde abiertamente a uno de los candidatos es la norma y no conlleva ningún tipo de represalia aposteriori. De hecho, no es raro que incluso estas figuras actúen en mítines, protagonicen anuncios o pronuncien discursos, como hemos visto recientemente durante las convenciones nacionales de ambas formaciones norteamericanas.

Sin embargo, demócratas y republicanos -como ocurre en España con derecha e izquierda-, no suelen acaparar el mismo tipo de muestras de cariño. En EEUU las celebridades, como casi todo, se dividen popularmente por categorías, de la A a la D. Richard Gere (66), por ejemplo, sería una A-celebrity, mientras Hulk Hogan (62) sería una D. Para hacerse una idea del panorama, conviene saber que el primero apoya a Hillary (68) y el segundo a Trump (70). Y esta suele ser la tónica, salvo contadas excepciones.

CINE

Clint Eastwood y George Clooney.

Clint Eastwood y George Clooney.

Empezando por el lado demócrata, Hollywood y los grandes artistas musicales suelen ponerse de su lado. De hecho, uno de los que se ha volcado con Clinton ha sido el actor George Clooney (55), que incluso organizó una cena para recaudar fondos para su campaña, a más de 33.000 dólares el cubierto, logrando sumar 15 millones. "Es la voz de la tolerancia y la experiencia, ha usado su vida para luchar por los más desafortunados y sabe de relaciones internacionales", elogió el intérprete que, además, no soporta a Trump, a quien ha llegado a calificar de "xenófobo y fascista".

Cambiando de bando, quizá la figura que más predicamento tiene entre el electorado republicano sea el incombustible Clint Eastwood (86), actor y director tradicionalmente conservador, al que en esta ocasión le ha costado lo suyo dar el espaldarazo al magnate. Al principio se resistía a decantarse, pero cuando se le dio a elegir entre las dos opciones actuales, dijo que "tendría que votar a Trump, porque Hillary ha declarado que va a seguir los pasos de Obama". Además, a Eastwood -como al candidato- le indigna la dictadura de lo políticamente correcto. "Ha dicho muchas cosas estúpidas. Todos lo han hecho. De ambos partidos. Pero todo el mundo está en plan: 'Es un racista", señaló, añadiendo que la culpa es de "esta generación de nenazas" demasiado políticamente correcta. "Quien se sienta ofendido debería superarlo de una puta vez".

TELEVISIÓN

Saltando de la gran a la pequeña pantalla, los actores de las series de moda también se mojan. Shonda Rhimes (46) es la creadora de formatos de éxito como Scandal, Anatomía de Grey o How to Get Away with Murder. Ha reunido a las protagonistas de estas producciones, todas mujeres, para rodar un anuncio de apoyo a la aspirante demócrata. Kerry Washington (39), Ellen Pompeo (46) y Viola Davis (50) dan la cara para defender a Clinton: "Cada día nos levantamos e interpretamos el papel de una compleja y cualificada mujer que lucha por la Justicia y por dar voz a los desfavorecidos. Nuestros papeles están en la televisión, pero el mundo real tiene a Hillary". 

Otra estrella de la televisión, cuyo mayor momento de gloria se remonta a los 80, cuando encarnaba el personaje de Rebecca en Cheers, es Kristie Alley (65). A través de su Twitter se echó en brazos del presidenciable republicano: "Hola chicos, este es mi respaldo formal a Trump. Y soy una mujer (desde la última vez que lo revisé)", precisó dirigiéndose a aquellos que atribuyen el voto femenino sólo a Hillary. La actriz, natural de Wichita (Kansas) pidió respeto por su decisión y garantizó que el millonario "es lo que necesita el país".

CANTANTES

El mundo de la música también se moviliza. Britney Spears (34) no es ya un ídolo de quinceañeras, pero tiene un público fiel. Actualmente protagoniza un espectáculo semanal en Las Vegas, donde conoció personalmente a Hillary, a la que brindó su apoyo definiéndola como "la voz de las mujeres en el mundo".

Pero si una cantante se ha significado en esta campaña, ésta ha sido Demi Lovato (23), actuando en uno de los mítines demócratas en Iowa ante más de 2.000 personas y ofreciendo un discurso en la convención de Filadelfia. "No sólo voto por Clinton por sus ideales, su fuerza y porque representa el concepto del empoderamiento de la mujer, también lo hago porque realmente creo que no hay nadie más cualificado para dirigir el país". Además, ensalzó el programa demócrata de apoyo a los enfermos mentales, un problema con el que, según dijo, convive.

Demi Lovato con Clinton, y Aaron Carter.

Demi Lovato con Clinton, y Aaron Carter.

Donald Trump también tiene sus seguidores en esta disciplina. El músico y cantante Aaron Carter (28) le ha brindado su aval casi desde el principio, si bien ha tenido que ir matizando su grado de apoyo a medida que el magnate iba soltando exabruptos. "No secundo cada cosa que dice", ha repetido en alguna ocasión, sobre todo a la hora de aclarar que no está de acuerdo con prohibir el matrimonio homosexual ni con construir un muro con México. Pese a todo, destaca que su candidato es "un líder y no un seguidor".

La polémica rapera Azealia Banks (25), negra, bisexual y conocida por sus peleas con otros artistas en las redes sociales, también está aparentemente en el barco republicano, aunque por otros motivos. Esta 'joyita' de las redes sociales argumenta que América "es tan maligna como Donald Trump, por lo que para que América siga así, le necesita". "Sólo espero que este país sea como es, un país lleno de mierda. Y la mierda necesita más mierda para funcionar, así que lo mejor es colocar un pedazo de mierda en la Casa Blanca. No tengo ningún tipo de esperanza en América".

FAMOSOS Y MINORÍAS

Las voces de las minorías también se posicionan. El colectivo hispano es protagonista en estas elecciones tras los ataques sufridos por parte del aspirante republicano. La actriz Eva Longoria (41), durante la convención demócrata de Filadelfia, le dedicó una lección de historia de América: "Soy de un pequeño pueblo del sur de Texas. Y si saben de historia, Texas antes era parte de México. Soy estadounidense de novena generación. Mi familia nunca cruzó una frontera, la frontera nos cruzó a nosotros", sentenció.

Eva Longoria y Mike Tyson, con Trump.

Eva Longoria y Mike Tyson, con Trump.

Pero el millonario metido a político también dice "amar" a las minorías -suele usar este verbo a menudo-, y algunas le corresponden. El ex campeón de boxeo Mike Tyson (50), negro y musulmán, le apoya. "Cualquiera que haya sido presidente de EEUU ha ofendido a algún grupo de gente", arguyó. Cuestionado sobre la postura del aspirante contra la entrada de musulmanes en el país, respondió: "Pregúntenle a sus fans si necesita disculparse. Sigue a la cabeza de las encuestas y se merece una oportunidad".

La lista de celebrities continúa en ambos partidos. Miley Cyrus (23), Jesse Eisenberg (32), Richard Gere (66), Lena Dunham (30), Salma Hayek (49), Shakira (39), Lady Gaga (30), Chloe Grace Moretz (19), Meryl Streep (67), Sarah Silverman (45), Katy Perry (31), Sigourney Weaver (66), Mary Steenburgen (63), Alicia Keys (35), Elizabeth Banks (42), Debra Messing (47), America Ferrera (32), Christina Aguilera (36), Ricky Martin (45), Jennifer López (47), Julianne Moore (55), Jane Fonda (78), Leonardo DiCaprio (41) y muchos otros nombres están con Hillary.

Chuck Norris, en una imagen de archivo.

Chuck Norris, en una imagen de archivo.

A Trump le siguen otros como Chuck Norris (76), Hulk Hogan (62), o Syllvester Stallone (70), que declaró amar a Trump, "una persona fuera de lo común". A parte de ellos y algún otro nombre, lo cierto es que los republicanos han cosechado históricamente más respaldos entre el empresariado que en el mundo del espectáculo. Incluso Los Simpson, que emite el canal conservador FOX, se mofan de Trump.

Es más, han sido sonados los portazos musicales que algunos le han dado en la cara al polémico aspirante. La cantante británica Adele se negó en marzo a que usara su tema Rolling In The Deep en su campaña. Lo mismo pasó con los roqueros de Aerosmith, con su canción Dream On. Y a través de Twitter, Queen rechazó que empleara en sus mítines We Are The Champions. Incluso los Rolling Stones le prohibieron tirar de su repertorio.

Más lejos ha llegado el icono adolescente Justin Bieber, del que se ha publicado que dijo no a una oferta de cinco millones en la convención republicana.

¿SIRVEN DE ALGO LOS APOYOS?

Viendo este frenesí de famosos declarando su pasión u odio por los candidatos, muchos se preguntan si realmente surte efecto. Los directores de campaña definen estos apoyos públicos como herramientas para llegar a un electorado más amplio. Sin embargo, algunos estudios sostienen que son inútiles.

"Es muy difícil aislar el impacto de estos avales", afirma Mike Cobb, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, que ha estudiado este tema. A su juicio, no es posible separar la influencia de una única celebridad del resto de factores que influyen en un votante. El equipo de Cobb realizó estudios experimentales para analizar con encuestas si las manifestaciones de las celebridades realmente surtían efecto. "Los resultados no sugieren que sean efectivos para lograr que la gente vote a un candidato concreto", concluyó.

No obstante, parece que a todos les interesa este juego. A algunos famosos, desde luego, pues a cambio de su participación se convierten en centro de atención mediática, recuperando a veces la popularidad perdida en el campo profesional.

José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo.

José Luis Rodríguez Zapatero, en una imagen de archivo.

En España esta tendencia se ha visto poco. Quizá lo más parecido es la plataforma de apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero, que movilizó al mundo de la cultura en 2008 con la conocida señal de la 'ceja'. Sin embargo, no llega a ser comparable y, con la situación política actual, pocos se imaginarían a Casillas, Pablo Alborán, Mario Casas, Marta Sánchez o a Belén Rueda pidiendo el voto para Rajoy, Sánchez, Iglesias o Rivera. Otra cosa sería que lo hiciera George Clooney o -dónde va a parar- Chuck Norris. Entonces, mayoría absoluta.