PREOCUPACIÓN EN JAPÓN

La pequeña Aiko, de 14 años, también está deprimida

La inquietud se ha extendido durante las últimas semanas entre la población nipona después de que la hija del heredero lleve un mes enclaustrada en casa y sin ir al colegio por problemas de salud. La Casa Imperial no explica con claridad los motivos.

La princesa Aiko de Japón,  flanqueada por sus padres.

La princesa Aiko de Japón, flanqueada por sus padres.

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Rubén Darío bien podría haber escrito su célebre sonatina pensando en las princesas de Japón. En su día, la emperatriz Michiko (81 años) ya se sintió triste e insegura a la hora de afrontar su labor, y su nuera Masako (52) sigue, a día de hoy, luchando contra una depresión que le persigue desde hace ya más de dos lustros por culpa de la presión a la hora de concebir un varón. Ahora es Aiko (14 años) la que preocupa a sus súbditos. ¿Qué tendrá la princesa?

Aiko junto a su madre, la princesa Masako.

Aiko junto a su madre, la princesa Masako.

Por lo pronto, la hija del heredero Naruhito (56) y Masako lleva ya un mes sin acudir a la escuela femenina Gakushuin, en la que estudia tercero de secundaria. Tal y como ha informado la agencia de la Casa Imperial japonesa a través de Efe, padece "problemas de salud" que le obligan a permanecer recluida en su residencia, pues ha llegado hasta el punto incluso de no poder mantenerse en pie de forma estable.

Las alarmas han saltado en el país nipón debido a la escasez de informaciones claras que permitan conocer exactamente qué es lo que le sucede a la princesa, cuya recuperación estima la Casa Imperial que le llevará "todavía algún tiempo", según afirman sin precisar mucho más. Los rumores y especulaciones sobre el verdadero estado de salud de Aiko se han desatado y los ciudadanos se preguntan si no estará ocurriendo lo mismo que sucedió con su madre y el trasfondo de la indisposición de la joven reside en un inicio de depresión.

De hecho, las informaciones de la Casa Imperial revelan que, aunque Aiko "mejora poco a poco", tiene falta de apetito y el médico le ha recomendado reposo debido a la fatiga que sufre y a la disminución de su fuerza física, síntomas que trata de paliar recurriendo a la música, a los paseos por los jardines de la residencia y a la lectura. 

La música siempre ha sido terapéutica tanto para ella como para su madre, Masako.

La música siempre ha sido terapéutica tanto para ella como para su madre, Masako.

Según ha podido saber este medio, a principios del mes de octubre la princesa tuvo que ser hospitalizada y permaneció unos días en observación, aunque fue dada de alta poco después, pues los médicos de la Casa no dieron con el mal que le aquejaba, un estado de salud que no impedirá, con toda probabilidad, que Aiko cambie de colegio próximamente.

Problemas en el colegio

No es la primera vez que Aiko deja de acudir por una larga temporada a la escuela. Cuando tenía 9 años, se ausentó en varias ocasiones. La princesa mostraba entonces dolores de estómago y ansiedad y, tal y como apuntó la prensa entonces, llegó a sufrir acoso escolar por parte de algunos de sus compañeros, algo que llevó a la Casa Imperial a pedir al colegio que pusiera los medios necesarios para erradicar el problema.

Aiko, con sus compañeras de colegio durante una de sus clases al aire libre.

Aiko, con sus compañeras de colegio durante una de sus clases al aire libre.

Con todo, mientras la esposa y la hija del heredero da muestras de los problemas de salud, la familia del príncipe Akishino (hermano del heredero) aprovecha para mostrarse al mundo como la reencarnación de la modernidad y la renovación del trono nipón. Así, las princesas Mako (24) y Kako (21) están recorriendo medio mundo y acudiendo a multitud de actos públicos para fortalecer su imagen.

El objetivo está muy claro: reforzar a su hermano Hisahito (9) que en un futuro lejano podría convertirse en el nuevo emperador de Japón, teniendo en cuenta que su tío Naruhito no tiene descendencia masculina, pues la triste Aiko es, por el momento, su única hija.