El pueblo de Orduña ha asistido en masa al funeral por Iván Fandiño

El pueblo de Orduña ha asistido en masa al funeral por Iván Fandiño Efe

Iván Fandiño

Últimos adiós a Iván Fandiño en Orduña: "Es un palo muy duro para el toreo".

Todo el pueblo ha acudido a la misa funeral celebrada en su nombre este lunes, además de muchos matadores de toros, figuras del toreo, retirados y jóvenes.

Juan Diego Madueño

El funeral por Iván Fandiño ha tenido lugar este lunes por la tarde en la iglesia Santa María de Orduña, la localidad natal del matador de toros vasco. A pesar de que sus más cercanos pidieron intimidad, casi todos los matadores de toros en activo y retirados se han acercado para acompañar a la familia.

 

En la plaza de la iglesia había instalados altavoces para seguir la misa. Todos los vecinos se han volcado en el último adiós a Iván Fandiño, colapsando el lugar. La misa comenzó pasadas las 18.30 horas de la tarde, cuando los allegados al matador, siempre en silencio, entraron en el templo donde esperaban las cenizas de Fandiño. El pasodoble Iván Fandiño sustituyó el tañido de las campanas, que tocaban a muerto.

 

“Es horrible. Una desgracia para los amigos y la profesión. Es un trago irreal. Aún estamos mascando lo que ha pasado, como si no nos lo creyéramos”, ha dicho Miguel Ángel Perera al canal temático Toros.

 

Para Ponce es “durísimo”. Insiste en que “todavía no llegamos a creerlo. Los momentos vividos en el tanatorio han sido durísimos. No encuentras palabras para expresar el dolor. Estamos aquí para despedirle, para darle el último homenaje y recordarle siempre con cariño y respeto”. Espartaco ha coincidido con el matador valenciano. “Es muy duro”.

"He muerto un poco"

El Juli considera la muerte de Iván Fandiño “una realidad escalofriante: una tragedia. Demuestra la autenticidad de la tauromaquia”. Padilla también ha asistido al funeral y ha explicado quien era el matador fallecido. “Hablaba de que la profesión es de verdad, se sufre de verdad y decía que salía a la plaza a morir, a entregar su vida por el toro. Ha sido un torero muy honrado”.

 

A Urdiales le parece un “palo muy duro para el toreo. No quieres estar aquí”, ha explicado visiblemente afectado. Álvaro Lorenzo, uno de los matadores más jóvenes, ha señalado que “hasta que no suceden cosas así no nos damos cuenta de la dureza. No sólo nosotros, también los aficionados. Es una pena que tenga que ocurrir algo así par valorar la importancia de un torero”. “He muerto un poco”, ha señalado Morenito de Aranda, al borde del llanto.

 

José Tomás

José Tomás Efe

Además, hasta Orduña también se han desplazado Ortega Cano, José Tomás, Manzanares, Paco Ureña, Curro Díaz, Javier Conde, Pepín Liria, Gonzalo Caballero, Paulita, Robleño o Miguel Abellán, entre otros.

 

 

Incógnitas sobre su muerte

 

La cuadrilla del matador también ha hecho declaraciones al canal especializado y han explicado los momentos que vivieron en la enfermería. “Los médicos estaban tranquilos. Lo sedaron. No te imaginas el destrozo que había dentro”, ha dicho uno de sus banderilleros.

Esas declaraciones ponen el foco sobre la enfermería. Tres días después del trágico suceso aún no se conoce el parte médico de la herida, ni qué ocurrió hasta que fue trasladado al hospital, ni los cuidados que recibió Iván Fandiño en la plaza de toros de Aire Sur L’Adour. En declaraciones a distintos medios algunos profesionales que se encontraban en la plaza de toros han explicado que estuvo 50 minutos en la enfermería hasta que se realizó el traslado a Mont de Marsan, donde fue confirmada su muerte.

“Lo dejamos en la enfermería, parecía grave pero nunca te imaginas esto”, explica, “la corrida continuó con normalidad y cuando llegamos al hotel nos dieron la noticia”, explica otro de los subalternos de Iván Fandiño.

El jefe de los médicos, el doctor Poirier, en declaraciones a Efe, indicó que el matador llegó “con una herida mortal de necesidad, con el hígado, el riñón y pulmón afectados. También la vena cava”. García Padrós, cirujano de Las Ventas, ya explicó a este diario que con “la sección o arrancamiento de la cava tardas tres minutos en desangrarte”.