CONFLICTO FAMILIAR

La guerra sin tregua regada con Vega Sicilia

Parte de los hijos del dueño de Eulen intentarán este martes defenestrar a una hermana y heredera del padre.

David Álvarez sentado junto a sus hijos: de pie de izda a dcha Emilio, Juan, David, Pablo y Juan Carlos. Sentadas María José, Marta y Elvira

David Álvarez sentado junto a sus hijos: de pie de izda a dcha Emilio, Juan, David, Pablo y Juan Carlos. Sentadas María José, Marta y Elvira

  1. Grupo Eulen
  2. Bodegas Vega Sicilia
  3. Problemas familiares

Desde que falleció el patriarca David Álvarez Díez (88 años) en noviembre pasado, la guerra dentro del clan familiar de los Álvarez, los millonarios dueños del grupo de servicios Eulen y la célebre bodega Vega Sicilia, no ha parado a pesar de la aparente tregua apalabrada tras su fallecimiento.

Y ello pese a que el padre intentó en vida que la paz llegara a la familia y que la discreción que durante muchos años inculcó a los suyos fuera respetada. Pero tras la muerte a finales de los años ochenta de su primera esposa, María Vicenta Mezquiriz, madre de sus siete hijos, la paz siempre ha sido una utopía bien guardada. Solo fue un éxito parcial.

Ahora, sólo cinco meses después de muerte, las hostilidades familiares vuelven a la carga por el control millonario del grupo. La guerra por el poder se acrecienta dentro de la familia, con dos grupos bien diferenciados y establecidos. El primero, y más numeroso, formado por los cinco hijos díscolos al padre: Marta, Elvira, Emilio (divorciado de Paloma Segrelles), Pablo (al frente de la dirección de Bodegas Vega Sicilia) y Juan Carlos (que encabeza el clan como consejero del Grupo Eulen). Y el segundo, formados por los otros dos hijos: Jesús David, un empresario con dificultades en sus negocios particulares y, a veces, proclive al acuerdo con sus otros hermanos, y María José, presidenta del grupo Eulen y que siempre permaneció al lado de su padre, con el que trabajo codo con codo primero como vicepresidenta.

María José Álvarez Mezquiríz, presidenta Grupo Eulen

María José Álvarez Mezquiríz, presidenta Grupo Eulen

Don David, como era conocido el patriarca, intentó dejar todo atado a favor de sus hijos "fieles" antes de su muerte. Así, a principios de 2013, en plenas hostilidades, comenzadas ya en el año 2010 en los Tribunales de Justicia, el empresario constituyó, junto a su hija María José, la sociedad Daval para controlar de este modo el 60 por ciento del accionariado de Eulen y frenar así los planes de sus cinco hijos 'díscolos' para hacerse con el futuro control del Grupo. De Eulen, llegó a apartar del Consejo de Administración a los cinco 'díscolos' y sólo dejó a los dos 'fieles'.

La batalla por el poder se hizo ya mediática en el año 2010, cuando la opinión pública empezó a conocer los serios problemas dentro de una familia que hasta entonces había proyectado una imagen de clan ejemplar, con los siete hijos de don David involucrados en mayor o menor medida en los negocios de la saga.

Emilio Álvarez esta divorciado de Paloma Segrelles y tienen dos hijas en común

Emilio Álvarez esta divorciado de Paloma Segrelles y tienen dos hijas en común

Sin embargo, muchos sitúan un año antes, en el 2009, el inicio de la crisis mediática familiar con el matrimonio de su padre con María Teresa Esquisabel Barrena, su tercera mujer, una señora mucho más joven -28 años menos- que había sido su secretaria. Ya antes, en segundas nupcias, también se había unido a otra secretaria suya, María Teresa Vidaurrázaga, con la que no tuvo descendencia.

La tercera boda de Don David fue en la finca familiar de El Escorial y fue allí donde se realizó la última foto de familia. Desde entonces nunca más han estado todos los hermanos juntos. Dicen que a la mayoría de los hijos no les gustó la idea de que su padre se volviera a casar con una mujer que había sido de nuevo su secretaria. Eso si, cuando se casaron firmaron un documento de separación de bienes, en un conflicto familiar que ya no nunca se resolvió con éxito.

El patriarca David Álvarez ya fallecido, se casó tres veces

El patriarca David Álvarez ya fallecido, se casó tres veces

David Alvarez intentó en su muerte dejar todo atado en sus últimas voluntades, pero ni por esas. Para ello dejó una pensión vitalicia mensual de 12.000 euros a su viuda y el tercio de mejora para sus dos hijos 'fieles'. Por el contrario, los 'díscolos' fueron castigados percibiendo sólo la legítima estricta.

Durante estos años los 'díscolos' han intentado buscar una solución al conflicto familiar, con varios acercamientos a su padre, que fueron siempre infructuosos. Todo ello por el control del poder. Dos son las grandes empresas insignia de la familia Álvarez: Eulen y El Enebro, esta última propietaria de las bodegas Vega Sicilia y la cárnica Valle del Esla, en manos aparentemente de los 'díscolos'.

Pablo Álvarez, consejero delegado del grupo Vega Sicilia

Pablo Álvarez, consejero delegado del grupo Vega Sicilia

Don David había nacido en un pueblecito de León, Crémenes, aunque se crió de joven en Bilbao junto a su familia. Fue en 1962 cuando creó la empresa Central de Limpiezas El Sol, el germen de lo que luego sería Eulen. Y veinte años después compró ya las conocidas Bodegas Vega Sicilia.

Ahora los cinco hijos 'díscolos' del fundador solicitarán el cese de su hermana María José Álvarez como administradora solidaria del grupo en una junta extraordinaria de accionistas que se celebrará hoy martes, 3 de mayo. Será la primera asamblea tras la muerte del patriarca. Todo parece apuntar a una cada vez más insalvable unión entre los dos bandos de la familia. Una guerra sin aparente luz al final del túnel.