JUICIO NÓOS

Siete curiosidades de la Infanta en su primer día en el banquillo

Permaneció seria y con ojeras de no dormir, lució alianza de boda, comió un bocadillo de la máquina y fue escoltada hasta el baño. 

La Infanta Cristina abandona la primera sesión del juicio Nóos tras casi doce horas

La Infanta Cristina abandona la primera sesión del juicio Nóos tras casi doce horas

Repite look para declarar

Doña Cristina volvió a elegir el mismo estilo con que compareció por primera vez ante el juez el 8 de febrero de 2014. En esta ocasión, el pantalón gris ha sido más oscuro y la blazer negra, no era de terciopelo y el corte es más largo y no tan entallado. El bolso también era más oversize en esta segunda ocasión. Lo único que ha incluido esta vez es un foulard en tonos rojo granate y beige. No se ha preocupado por combinar el calzado con el resto del outfit y se ha calzado unos botines de ante color marrón. 

Doña Cristina la primera vez que fue a declarar

Doña Cristina la primera vez que fue a declarar

La Infanta este lunes volvió a elegir el negro y el gris para la primera sesión del juicio

La Infanta este lunes volvió a elegir el negro y el gris para la primera sesión del juicio

Alojada en una casa para evitar a los medios

Una de las últimas imágenes de Doña Cristina en Marivent

Una de las últimas imágenes de Doña Cristina en Marivent

Es una incógnita dónde se han alojado el matrimonio esta noche previa al juicio. En un principio se habló de un hotel pero a lo largo de la jornada se ha desvelado que el matrimonio llegó el domingo noche al aeropuerto de Palma de Mallorca procedentes de Zurich. De allí se desplazaron a un piso propiedad de un miembro de la familia Urdangarin. En Marivent, el matrimonio está vetado.

Iñaki y Cristina: en la riqueza y en el banquillo

Iñaki y Cristina oficializaron su compromiso matrimonial en La Zarzuela el 3 de mayo de 1997. Han pasado casi 20 años y muchos sinsabores, sin embargo, la pareja permanece unida.

"Seguiré con mi marido hasta el final", dijo la Infanta cuando saltaron los rumores de crisis en el matrimonio. Este lunes lució con orgullo la alianza de boda cuando accedía al juicio junto a su marido.

Escoltada al baño en el descanso

Los acusados y abogados han aprovechado el receso de 20 minutos para ir al baño y sacar alguna bebida de la máquina. La infanta Cristina salió de la sala escoltada por una agente de Policía Nacional y su escolta, que la han acompañado a una sala reservada de acusados para alejarles así de los periodistas que se encuentran cubriendo el juicio. Las medidas de seguridad dentro del recinto son extremas.  

Poco maquillaje y bolsas en los ojos de dormir poco

Algunos pueden pensar que la Infanta ha estudiado incluso hasta el maquillaje con el que acudir al juicio de hoy. En sus rostro se adivina un poco de rímel, eyeliner y un tono marrón en los labios. Quedan al descubierto unas ojeras azuladas que desvelan que últimamente no duerme mucho. Ha estado toda la sesión seria y muy quieta. No ha mirado en ningún momento a su marido.
El rostro de Doña Cristina era de tristeza y preocupación

El rostro de Doña Cristina era de tristeza y preocupación

Comió un bocadillo de la máquina

Al igual que el resto de los 18 acusados del caso Nóos, la Infanta y su marido se han quedado en la Escuela de la Función Pública de Baleares, en lugar de salir a comer en la pausa acordada por el tribunal desde las tres de la tarde y hasta las 16:30 horas, que se reanudó la vista. En la primera planta del edificio se han comprado bocadillos y bebidas de las máquinas expendedoras.
Máquina expendedora de bocadillos

Máquina expendedora de bocadillos

Huye de la prensa a la salida y Urdangarin sonríe

El matrimonio abandonó el juicio escoltados por sus guardaespaldas. Doña Cristina salió mirando al frente, no se paró ante la prensa y mantuvo un rostro de pocos amigos hasta que se subió al coche. Su marido no paró de sonreír y contestó en voz alta sin detenerse "estamos bien". Ambos se apresuraron en la marcha, sobre todo la Infanta que estaba deseando desahogarse en la intimidad, tras haber pasado doce horas observada en la sesión del juicio. 
La Infanta pone mala cara a la prensa y su marido sonríe

La Infanta pone mala cara a la prensa y su marido sonríe