Las muertes en la bañera son más frecuentes en Japón.

Las muertes en la bañera son más frecuentes en Japón. Pixabay

Salud Epidemiología

Siete maneras ridículas de morir: de la máquina expendedora al impacto de un meteorito

Hay formas de fallecer extremadamente infrecuentes, aunque posibles y más habituales en unos países que en otros.  

Marta Sofía Ruiz

Morir por culpa de una máquina expendedora es más probable que perecer debido al ataque de un tiburón. Además, también hay más opciones de fallecer por el impacto de un rayo que por culpa de un escualo. Descubre cuáles son tus posibilidades de sufrir una muerte ridícula, teniendo en cuenta, eso sí, que muchas estadísticas son generadas a partir de los datos de un determinado país, por lo que quizás tengas que hacer un viaje antes de fallecer por algunas de estas causas:

La letal máquina expendedora

Según las estadísticas del National Electronic Injury Surveillance System, entre 2002 y 2015 en Estados Unidos murieron al año una media de cuatro personas de un total de unos 1.700 heridos anuales por máquinas expendedoras. Esto quiere decir que la posibilidad de morir debido al ataque de una máquina expendedora letal, producido probablemente por una manipulación humana previa un tanto irresponsable, es de una entre 80 millones cada año o una entre 1.0126.58 a lo largo de una vida. Extraño, pero no imposible.

La fatal caída de la cama

Aunque pueda sonar un tanto ridículo, morir al caerse de la cama no es algo tan remoto como podría parecer. Según el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos, entre 2005 y 2014 murieron 737 personas anualmente en el país debido a caídas desde este mueble de descanso, lo que quiere decir que hay una posibilidad entre 5.513 de fallecer de esta forma a lo largo de una vida. No es el único elemento peligroso del hogar: morir por culpa de tu televisión o de una estantería también es una realidad.

En la bañera como Marat

Sin apuñalamientos pero también en la bañera. Según el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos, entre 1999 y 2010 fallecieron 379 personas al año de media ahogadas en su propia bañera. Sea por descuido de padres o por un desmayo en el caso de los adultos, esto implica que la posibilidad de morir mientras se está sumergido en la bañera es de una entre 10.320 a lo largo de una vida. Eso sí, estos datos se corresponden con el país de las barras y estrellas. En Japón, la estadística debería poner a sus habitantes aún más en contra de las tinas. En 2014, 4.866 personas fallecieron en ellas —con los ancianos como la población más afectada—, lo que implica que en el país nipón tienen una probabilidad entre 287 de que les suceda a lo largo de su vida.

Por el ataque de un tiburón

Aunque Steven Spielberg nos metió el miedo en el cuerpo, la realidad es que morir debido al ataque de un tiburón no es tan probable. De media anual, entre 2011 y 2015 murieron 8 personas en todo el mundo, lo que implica que la probabilidad de fallecer por el ataque de un escualo a lo largo de una vida es de 1 entre (alrededor de) 12 millones. No hay motivos para preocuparse.

Por un meteorito

Deep Impact y Armageddon jugaron con la idea de un objeto venido del espacio cuyo impacto sobre la tierra supondría el final de la humanidad o, al menos, de una buena parte de ella. Además, la caída de pequeños fragmentos de meteoritos en distintos puntos del globo, normalmente sin demasiadas consecuencias, suele generar conversaciones sobre cuál es la probabilidad de morir a causa de uno de estos objetos espaciales. Por suerte, hay científicos que se han molestado en hacer una estimación de las probabilidades.

Según el astrónomo Alan Harris, cada persona tiene una probabilidad entre 700.000 de morir a causa del impacto de un objeto venido del espacio, contando dentro de esas probabilidades no solo las de morir por el impacto en sí sino las de hacerlo por sus consecuencias. Según Stephen A. Nelson, que publicó un paper al respecto, a lo largo de la vida hay una probabilidad entre 1.600.000 de morir por el impacto de un meteorito.

Que me parta un rayo

Ser alcanzado por un rayo es una de las muertes más comunes asociadas con una tormenta. Sin embargo, que un rayo caiga sobre ti no implica necesariamente la muerte. Según los datos del Servicio Nacional del Clima en Estados Unidos, entre 2006 y 2015 una media anual de 310 personas fueron alcanzadas por un rayo, de las cuales 31 (de media una vez más) fallecieron por el impacto. Esto implica que hay una entre 13.000 posibilidades de que un rayo te alcance a lo largo de tu vida. Y un 90 % de probabilidades de sobrevivir al impacto. O, calculado de otra forma, una probabilidad entre 128.225 de morir partido por un rayo.

Por la picadura de una abeja

Según la Oficina Nacional de Estadística de Reino Unido, en Inglaterra y Gales, entre 2004 y 2013 murieron 1.3 personas de media al año debido a picaduras de una abeja. Teniendo en cuenta estos datos, la probabilidad de morir por una reacción adversa al veneno de una abeja es de una entre 682.526 a lo largo de una vida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas muertes suelen producirse realmente por una alergia. Aún así, y a pesar de la baja probabilidad, sea por miedo o por evitar el dolor, hay quien huye aterrorizado cuando las ve. Mejor no tentar a la suerte.