Salud pública

La OMS la vuelve a liar: el café no es cancerígeno, pero las bebidas muy calientes podrían serlo

El organismo internacional emite su veredicto. Aunque exculpa al café, alarma sobre su consumo a altas temperaturas. 

Una taza de café.

Una taza de café. Getty Images

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La Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC) ha declarado inocente al café, cuya relación con el cáncer como causa probable había sido sugerida en distintos estudios. En el mismo juicio se ha absuelto también al mate, una noticia que sin duda hará muy felices a argentinos y uruguayos.

Sin embargo, la exculpación viene con alarma de regalo: el consumo de bebidas -sea café u otras- muy calientes, por encima de 65 o 70ºC, se establece como un "probable carcinógeno" para los humanos. 

Tal y como hizo el pasado mes de octubre con la carne procesada, el IARC, dependiente de la OMS, ha concluido que beber bebidas "muy calientes" de cualquier tipo podría "potencialmente" aumentar el riesgo de cáncer, en concreto de esófago. De hecho, las ha calificado como sustancia de tipo 2A, es decir, de alta probabilidad cancerígena. 

Es uno de los cinco grados en los que la agencia divide a las sustancias según su potencial carcinogénico (1, 2A, 2B, 3, 4). 

Sin embargo, la advertencia va sobre todo dirigida a países determinados donde es más habitual el consumo de mate y de ciertas infusiones a altas temperaturas, "considerablemente más calientes que las que se sirven en las cafeterías de América del Norte y Europa". 

Posible cancerígeno desde 1991

Los expertos reunidos en Lyon -donde se encuentra la sede del IARC- concluyeron que no había suficiente evidencia para sugerir que el café puede causar cáncer. Según la clasificación del organismo, esta sustancia estaba incluida desde 1991 en el grupo 2B que implica que "existe evidencia limitada de una asociación con el cáncer en seres humanos, pero pruebas insuficientes asociadas con el cáncer en animales de experimentación". 

Ahora ha pasado a pertenecer al grupo 3, lo que quiere decir que "no se puede clasificar en lo que se refiere a su carcinogeneidad". Según ha explicado un portavoz del IARC, se decidió reevaluar el café porque en los últimos 25 años se han realizado numerosos estudios sobre este asunto y porque la evidencia anterior era "limitada". 

De hecho, el riesgo más elevado parecía ser para el cáncer de vejiga y es justo el que más descartan los estudios más recientes. 

El director adjunto del programa del IARC encargado de emitir estos veredictos, Dana Loomis, explicó que es "muy poco frecuente" que se reduzca el riesgo de una sustancia una vez establecido previamente, aunque ha sucedido algunas veces.

Cáncer de esófago

Dana Loomis explicó que el motivo de estudiar el nexo entre las bebidas muy calientes y el cáncer es que se observaban "tasas inusualmente altas" de cáncer de esófago en países donde beber las bebidas muy calientes es común. Loomis señaló que incluso por debajo de los 60ºC, los líquidos pueden escaldar la piel, por lo que consumirlas todavía a más temperatura podría ser dañino. 

En la rueda de prensa que organizó el IARC para dar a conocer sus resultados, la pregunta más repetida fue a qué temperatura se suelen tomar el café y otras bebidas en los distintos países del mundo, a lo que Loomis respondió que, según distintas encuestas, en Europa esa cifra oscilaría los 60ºC, es decir, algo por debajo de los establecido como potencial causa de cáncer.

El experto habló de "daño termal" en la garganta que puede promover el crecimiento de tumores, pero aclaró que la evidencia "es limitada". Tampoco hay, aclaró, evidencia suficiente para sugerir si la misma clasificación podría aplicarse a la comida muy caliente.