Redes sociales

Quien deja Facebook es más feliz

Un experimento demuestra que evitar la red social una semana mejora la felicidad y limita la sensación de pérdida de tiempo

Se instó a los participantes a dejar Facebok.

Se instó a los participantes a dejar Facebok. Flickr

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El Instituto de Investigación de la Felicidad no podía estar en otro lugar que en Dinamarca, uno de los países considerados más felices del mundo. Su objetivo es buscar las claves del bienestar y la calidad de vida, para que tanto los políticos como la sociedad en general puedan ponerlas en práctica. 

El último experimento (PDF) de esta entidad involucra a la conocida red social Facebook, aunque no sabemos si a Mark Zuckerberg le gustará el resultado. Como si se tratara de un ente adictivo, los responsables del Instituto han intentando explicar con ciencia las consecuencias de abandonar momentáneamente su uso.

Aunque el trabajo no ha sido revisado por investigadores externos ni publicado en ninguna revista de referencia -los parámetros que ayudan a evaluar la calidad científica- sí revela ciertos datos curiosos. El principal: que dejar Facebook una semana aumenta la felicidad. 

Para averiguarlo, los autores seleccionaron a 1.095 usuarios de la red social, a los que dividieron en dos grupos: el primero, que evitaría Facebook durante siete días, y el segundo, que seguiría con su vida normal.

Análisis antes y después

Antes de la separación un análisis puso de manifiesto que el 94% de los participantes visitaba la web de Zuckerberg como parte de su rutina diaria, el 78% usaba Facebook media hora o más al día, el 61% prefería hablar de cosas positivas en sus posts y el 69% optaba por subir fotos de experiencias agradables.

También se les preguntó por su nivel de felicidad, que resultó elevado. En el grupo de control (los que no tuvieron que dejar Facebook) se cuantificó en 7,67 en un índice del 1 al 10. En el de la intervención, en un parecido 7,56. 

Sin embargo, tras el experimento los niveles cambiaron: mientras que en los controles subió muy ligeramente, hasta 7,75 en el grupo que había abandonado Facebook aumentó mucho más, hasta un 8,12. Así, la vida resultó más satisfactoria para los exyonquis de la red social. 

Un día antes de concluir la experiencia, se preguntó a los dos grupos si se sentían felices. Lo hacía el 81% de los que habían seguido con sus hábitos diarios y el 88% de los que se habían quitado de la red social. También era menor el número de preocupados en este último grupo (41% frente al 54%) y de enfadados (14% frente al 20%).

Otras emociones positivas, como el entusiasmo y la capacidad de disfrutar de la vida también se daban más en el grupo de intervención, que se sentía menos solo y menos deprimido.

Por último, la encuesta demostró que una semana después de dejar Facebook los participantes sentían que perdían menos el tiempo que antes. 

"Las redes sociales son un no parar de grandes noticias, un flujo constante de vidas editadas que distorsionan nuestra percepción de la realidad", concluyen los autores del experimento que, eso sí, no animan a nadie a abandonar Facebook. Que cada uno saque sus propias consecuencias.