STAR WARS

Qué casualidad: el Hubble anuncia el hallazgo de un 'sable láser' cósmico

Los astrónomos de la ESA aprovechan el tirón de la película para distribuir una espectacular imagen de Orion B, una zona de nacimiento estelar. 

¿El sable doble de Darth Maul? ¡Bien visto, Hubble!

¿El sable doble de Darth Maul? ¡Bien visto, Hubble!

Para fuerza, la del universo. Justo cuando la película Star Wars Episodio VII: El Despertar de la Fuerza se estrena en salas de medio planeta, la Agencia Europea del Espacio (ESA) se engancha a la promoción de esta esperada película con el anuncio de un peculiar descubrimiento: el telescopio espacial Hubble ha fotografiado "un sable cósmico de luz de doble hoja" parcialmente oscurecido por una turbulencia de polvo y gas "similar a una capa jedi".

No es broma: la ESA sostiene que el fenómeno fotografiado, dos chorros simétricos producidos por una estrella recién formada, se "parece" al sable que usa el personaje Darth Maul en el Episodio I de la célebre saga.

De esta forma tan peculiar y divertida la ESA se refiere a una bonita imagen tomada por el veterano telescopio espacial. Y no, no está en una galaxia muy, muy lejana, sino en la nuestra, la Vía Láctea. Concretamente, en una turbulencia conocida como la nube compleja molecular Orion B, a unos 1.350 millones de años luz de la constelación de Orion.

Para conseguir una imagen tan espectacular se ha utilizado una cámara de infrarrojos y en el resultado final "se suele jugar un poco con el color para resaltar alguna parte", comenta Emilio García, astrónomo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA). "En condiciones normales de luz visible la estrella no podría verse al estar tapada por el polvo", comenta este experto, y añade: "Para poder atravesar esa capa de polvo que se come toda la luz y verla hay que recurrir al infrarrojo". Lo que muestra dicha luz es, precisamente, toda esa emisión del gas.

Así se forma

Cuando las estrellas se forman dentro de nubes gigantescas de gas, parte del material se convierte en un disco aplanado de rotación que rodea a dichas estrellas nacientes, llamadas protoestrellas. Es en ese disco donde podría formarse un sistema planetario.

Sin embargo, en sus primeras etapas la estrella naciente tiene un gran "apetito", que la ESA compara oportunamente con Jabba el Hutt. El gas termina por ser engullido y cuando la estrella despierta, surgen con enorme fuerza chorros de gas -o jets- de sus polos, en direcciones opuestas y a altísimas temperaturas debido al choque con los materiales circundantes.

"Cuando una estrella nace, generalmente gira y forma un disco de gas con inestabilidades y lanza estos jets, que es a lo que ahora  están llamado 'el sable doble'", comenta García. "Esos jets de gas van arrastrando todo el medio circundante y crean lo que se llama un frente de ondas". Sus extremos, que han chocado con mucho material, están mucho más calientes. Al verlo a determinadas longitudes de onda el jet suele mostrarse muy frío, y sus extremos aparecen como dos puntitos luminosos: son los denominados objetos Herbig-Haro (HH).

'Objetos muy conocidos'

Orion B, en donde se ha fotografiado este curioso sable doble, "es una zona de nacimiento estelar, un lugar en donde se pueden localizar muchas estrellas que están naciendo", explica el experto. Entonces, ¿qué importancia tiene este descubrimiento? "Ninguna, simplemente la promoción de la película", comenta riendo García. "Hablamos de objetos muy conocidos".

Otros anuncios científicos recientes han tenido diferentes perchas informativas más o menos atractivas, que de vez en cuando se aprovechan para dar a conocer el trabajo de los investigadores, aunque sea a través de lo anecdótico.

García recuerda uno de estos casos, el pasado mes de abril, cuando el propio IAA emitió una nota sobre una estrella muerta cuya nebulosa se asemejaba al caso de Thor. "Creo que coincidía con el estreno de los Vengadores", que tuvo lugar el 29 de ese mes, recuerda el astrónomo. Cosas de las grandes agencias espaciales (NASA, ESA) para dar a conocer al gran público su importante labor de vigilancia de nuestros cielos en busca de los orígenes del universo.