Cuatro años para olvidar

La vicepresidenta en funciones, Soraya Saéz de Santamaría/ Emilio Naranjo/ EFE

La vicepresidenta en funciones, Soraya Saéz de Santamaría/ Emilio Naranjo/ EFE

Por Luis Sebastián Cora Ramos

Hoy ha comenzado la ronda de consultas que S.M. Felipe VI mantendrá con los diferentes líderes políticos. De todos es sabido ya el resultado que se obtendrá de dichas consultas: un no rotundo al apoyo del actual presidente en funciones, Mariano Rajoy. Algo lógico y previsible si tenemos en cuenta lo vivido durante estos más de cuatro años de la X legislatura.

No solo el rodillo impuesto por el Partido Popular, basado en su mayoría absoluta, que nos ha deparado leyes un tanto cuestionables que conllevan una pérdida de libertades y derechos ciudadanos, como han sido la reforma laboral o la ley de seguridad ciudadana.También la falta de inversión y el descontrol del gasto públicos, el vaciado de la hucha de las pensiones, la no contención del déficit, el excesivo endeudamiento del Tesoro o el fracaso de la política laboral, son todas muestras de una política nefasta. Social y económica.

Mientras la mayor parte de los países europeos empezaron a remontar la crisis en 2009 y a crear empleo, aquí en España, nos debatíamos todavía en si eran “galgos o podencos”, llegando a principios de 2013 a cosechar más de 6,2 millones de parados y aún en el primer trimestre de 2016 hay 120.000 personas menos trabajando que a finales de 2011.

Sin una política clara de relanzamiento de nuestra economía. Y todo ello durante los últimos años en un contexto positivo de tipos de interés, inflación, devaluación del euro y caída a mínimos históricos del precio del petróleo.Si además sumamos todos los casos “aislados” de corrupción que se han producido en las proximidades del partido gobernante, con procesos judiciales eternos, con importantes miembros del partido implicados, no parece muy alocada la decisión de no apoyar un gobierno presidido por Mariano Rajoy, que es el máximo responsable o la cabeza visible de todo este desaguisado que hemos vivido y que hasta ahora no ha tenido la más mínima intención de dejar que otro compañero o compañera le sustituyan como candidato. Para lo que también ha evitado la convocatoria de un congreso que ya debería haberse realizado hace casi dos años.

¿Son entonces; Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Albert Rivera, los responsables de que no haya un gobierno estable? Yo creo que no.