El seis doble

Por José Ramón Ramírez Rubio

Colecciono sellos y entrevistas a Pedro J. Ramírez, un vicio como otro cualquiera. He desempolvado una en la que el hoy arponero convertido a armador charlaba con E.J. Rodríguez, en Jot Down, sobre libros, historia y, cómo no, periodismo. Por cierto, no quiero pasar línea sin valorar a Jot Down como uno de los espacios web que ayudan a creer que el gusto por hacer las cosas bien existen, al menos hasta hace unos meses.

La entrada está fechada el 16 de enero de 2012. Ramírez ya anunciaba que los soportes electrónicos iban a ser un formidable camino de distribución de los periódicos y que iba a permitir "vivir una nueva edad de oro no ya del periodismo sino de los periódicos". Todo un presagio del pan que está a punto de salir del horno bajo el nombre de "El Español".

Una entrevista tiene poso cuando entrevistador y entrevistado están a la misma altura y éste es el caso. El vaticinio del arponero viene como consecuencia de una gran pregunta en la que el periodista se gustó y gustó: "En las antiguas películas del Oeste, un pueblo no se consideraba verdaderamente civilizado o no tenía identidad propia hasta que no se fundaba allí un periódico local. ¿Temes que esta imagen romántica del periodista se pueda llegar a perder?". Sabor añejo...

Stendhal dijo en una ocasión que "al final de la entrevista, la mujer más pudorosa acaba tratando al amante que la solicita, mejor de lo que tenía decidido". Periodísticamente, ahí lo dejo.